Argentina /

Aumentan los casos de dengue y alertan a
toda la región

  • El mosquito Aedes aegypti, que transmite los virus del dengue es también el vector de la fiebre amarilla. Se multiplica poniendo sus huevos en el agua de lluvia o de riego que se junta en recipientes o basura presentes en los patios y en el ambiente doméstico y peri-doméstico.
  • La expansión del dengue va de la mano con el aumento de la pobreza, el hacinamiento y la falta de educación que lleva a dejar desechos, como recipientes en desuso, alrededor de las viviendas y en las calles.
En Río de Janeiro, Brasil, soldados destruyen recipientes domésticos con agua donde se reproduce el mosquito Aedes aegypti, en una tarea casa por casa. Foto Corbis

En Río de Janeiro, Brasil, soldados destruyen recipientes domésticos con agua donde se reproduce el mosquito Aedes aegypti, en una tarea casa por casa. Foto Corbis

Buenos Aires, 16 febrero 2007 (Agencia RENA).- El Cono Sur está en alerta por el dengue, enfermedad viral que en lo que va del año mató a una decena de personas entre Paraguay, Bolivia, Brasil y Perú y que en Argentina disparó la alarma. Mientras tanto organismos internacionales adelantan que este será “un año difícil” para la región, al confirmar que lucharán coordinadamente contra la llamada “fiebre quebrantahuesos”, que en los últimos meses creció a la par de inundaciones y lluvias en la región.

Paraguay sufre la peor epidemia, que afecta principalmente al departamento Central, donde está su capital, Asunción. A inicios de mes se hablaba de 8 mil contagios de dengue en su variante clásica (más leve), pero se especulaba con la posibilidad de que la cifra trepara a los 50 mil. Fueron confirmados además 22 casos de dengue hemorrágico (el más grave), que ya llevó a la muerte a tres personas. Por las nuevas lluvias e inundaciones que se prevén, se teme que aparezcan epidemias de fiebre amarilla y cólera.

Mosquito doméstico

Como se sabe, el mosquito Aedes aegypti, que transmite los virus del dengue es también el vector de la fiebre amarilla. Es un mosquito que se multiplica poniendo sus huevos en el agua de lluvia o de riego, que juntan recipientes o basura presentes en los patios y en el ambiente doméstico y peri-doméstico.

En Brasil, de acuerdo con datos provisorios entregados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a RENA, fueron contagiadas más de 21 mil personas (un 20 por ciento más que en el mismo período de 2006) y murieron tres. El estado de Matto Grosso do Sul, que limita con Bolivia y Paraguay, sufre una epidemia histórica, con dos muertes y el 71 por ciento del total de los casos del país.

El dengue también se ha transformado en epidemia en el poderoso departamento boliviano de Santa Cruz de la Sierra- un área endémica- y en algunas ciudades aledañas, ayudado por graves inundaciones que resultaron muy favorables para la propagación del mosquito transmisor del virus, el Aedes aegypti. Más de 460 casos fueron confirmados, cuatro de ellos en su variante hemorrágica. Una persona murió.

En Perú, donde hay 756 personas afectadas, dos no sobrevivieron al dengue hemorrágico en el departamento de Libertad (al norte). En la capital, Lima, no hay transmisión, pero el mosquito está presente en 20 de sus distritos.

En Argentina el gobierno declaró el alerta nacional. Aunque no se puede hablar de epidemia, se han reportado casos sospechosos en la provincia de Buenos Aires y Córdoba (al centro), Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones (NEA, en la frontera con Paraguay), Jujuy y Tucumán, confirmó el Instituto Maiztegui de Pergamino -provincia de Buenos Aires, centro de referencia argentino en la materia, a RENA. Otras fuentes hablan de contagios en Capital Federal y Salta, donde suele concentrarse el mayor número de enfermos del país.

En todas las ocasiones se asegura que se trata de casos “importados”, lo que llevó a que en provincias del NEA se pidiera a los habitantes que eviten visitar Paraguay. De cualquier forma, en algunas zonas de la Argentina y la región el virus está presente en forma autóctona. En Corrientes funcionarios reconocieron que el dengue “llegó para quedarse”. Chile continental está libre del dengue, pero no así la Isla de Pascua, donde tres personas se enfermaron, sin que corra riesgo su vida. Uruguay, junto con Canadá uno de los únicos dos países de América libres del dengue autóctono, no presenta casos, pero tomó medidas drásticas para evitar su entrada.

Toda la región en riesgo

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó a esta agencia que sus expertos están cooperando con las autoridades sanitarias de Paraguay, “país afectado por un brote de dengue que ha impactado a varias localidades y ha puesto en estado de alerta a los países del Cono Sur”. A pesar de la negativa de las autoridades paraguayas, el brote regional se habría iniciado en ese país.

En el Cono Sur circulan actualmente cuatro virus diferentes de dengue, por lo que el aumento de los contagios se está produciendo de una manera “casi exponencial”, dijo a BBC Ciencia el doctor Axel Kroeger, experto en dengue del Programa de Investigación de Enfermedades Tropicales de la Organización Mundial de la Salud.

Sus colegas de la OPS señalaron que más allá de una alerta específica en Paraguay, toda la región debe centrar la atención y aumentar las medidas preventivas y los recursos para responder al problema, porque diversos indicadores apuntan a que el 2007 va a ser un “año complejo” en materia de dengue.

A mediados de enero último, las autoridades sanitarias paraguayas declararon alerta epidemiológica en todo el territorio nacional ante los brotes de dengue que se estaban notificando. El 20 fueron reportados los dos primeros fallecidos por la enfermedad en su variante hemorrágica y el 5 de febrero el país confirmó oficialmente la existencia de 2.967 casos de fiebre por dengue, 18 de fiebre por dengue hemorrágico y tres fallecidos. Oficiales de salud señalaron que en varias localidades de las zonas afectadas el número de casos registrados supera ya el total correspondiente a 2006.

Los últimos datos hablan de 8 mil enfermos, aunque con un subregistro de casi el 80 por ciento se teme que la cifra aumente a 20 mil, 30 mil y hasta 50 mil casos. Y según publicó el diario ABC de ese país las inundaciones que se prevén para los próximos meses –reconocidas por el viceministro de la Secretaría de Emergencia Nacional, Elvio Brizuela- podrían desarticular todo el trabajo para frenar el dengue y sumarían posibles epidemias de cólera y fiebre amarilla.

El manejo actual del brote epidémico en ese país llevó a una crisis que derivó en la expulsión del encargado de recabar y proveer los datos. Además, en los últimos días comenzaron a escucharse fuertes críticas desde el sector médico. “Estamos en manos de unos incompetentes para luchar contra la epidemia”, dijo la presidenta del Círculo Paraguayo de Médicos (CPM), doctora Desirée Masi y marcó errores en la comunicación del riesgo a la población y también en las labores de saneamiento doméstico y barrial.

“Tiene que haber un plan estratégico de un organismo que centralice todas las acciones, Salud Pública tiene que ponerse los pantalones”, exigió el presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud, doctor Abdón Villamayor. “En un sistema de guerra o de epidemia todo tiene que estar dispuesto, por lo que insistimos en la declaración de una emergencia sanitaria ambiental”, finalizó.

El titular de la cartera de Salud Pública, doctor Oscar Martínez, aseguró que la epidemia no está desbordada y que no hace falta declarar la emergencia.

Brotes cíclicos y más intensos

“Nuestra prioridad tiene que ver con la atención a las personas afectadas y evitar con ello que se produzcan muertes”, declaró el doctor José Luis San Martín, asesor regional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en materia de dengue.

El experto informó que al momento de registrarse los brotes en Paraguay, la OPS activó sus operativos y, en coordinación con las autoridades de ese país, envió un grupo de consultores para proveer asistencia técnica en las labores de atención médica, comunicación social y organización de los servicios de salud. También fortalecieron las medidas preventivas en zonas y poblaciones próximas a sus líneas fronterizas. Además, los responsables de salud pública en Argentina, Brasil y Bolivia reforzaron sus instrumentos de vigilancia y control.

“Paraguay tiene elaborada la Estrategia de Gestión Integrada para la prevención y el control del dengue (EGI-dengue) y cuenta con capacidad para dar respuesta global y no sólo institucional a este incremento en el número de casos, tal y como hizo en el último brote del 2006”, aseguró San Martín.

El asesor regional explicó que la epidemiología del dengue ha experimentado en los últimos 25 años fuertes brotes cíclicos luego de períodos de cierta moderación que se repiten de entre tres o cinco años cada uno. Los datos resultantes del ejercicio 2006, en combinación con las noticias sobre los actuales brotes y la presencia del fenómeno de El Niño este año son indicativos, aseguró, de que 2007 será uno de esos años difíciles y complejos para responder al mal.

San Martín agregó que la tendencia de esos brotes cíclicos es que sean cada vez más intensos y recomendó que para lograr una respuesta eficaz, los esfuerzos y la coordinación de acciones van más allá del sector salud. La problemática en la región “rebasa en realidad las fronteras del sector salud y hace necesaria la participación activa de otros sectores y actores extra sectoriales” y de la comunidad.

Saneamiento doméstico

Según el especialista, para darle un duro golpe a este serio problema de la salud pública es imperativo que la población sea consciente de las medidas de prevención necesarias porque -dijo- el dengue es un problema fundamentalmente doméstico, directamente relacionado con el saneamiento ambiental y propiciado por condiciones climáticas adversas (lluvias), precarios sistemas de saneamiento e inadecuado manejo de los desechos sólidos (basura).

“Los ciudadanos tienen un papel fundamental a la hora de mantener sus entornos domésticos libres y exentos de criaderos del mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad”, recordó. Es fundamental que la gente se deshaga de cualquier objeto que pueda acumular agua en lugares donde está presente el vector.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 2.500 millones de personas están en riesgo de infectarse del dengue en todo mundo, de las cuales aproximadamente de 50 a 100 millones contraen la enfermedad cada año. Aunque las situaciones más acuciantes se observan en Asia y en algunos países del Pacífico, en las Américas la enfermedad progresivamente está adquiriendo un estatus de “prioridad”.

En la actualidad no existe un medicamento específico para el tratamiento del dengue, que se manifiesta entre otros síntomas por altas fiebres, dolores musculares y articulares, fuertes dolores de cabeza y retroorbitales, vómitos y en algunos casos erupción cutánea. En su variante hemorrágica, puede llevar a la muerte.

Aparición explosiva

De acuerdo con el trabajo “El dengue en las Américas”, de 2005, preparado por los investigadores Mario Mosquera, Linda Lloyd, José Luís San Martín y Yina García, la enfermedad “ha tenido un incremento significativo en los últimos veinte años”, con presencia en toda la región, excepto Chile continental (sí, en la Isla de Pascua), Uruguay y Canadá. En algunos años, como en 2002, se llegó al millón de casos.

En la actualidad –dice el documento al que accedió RENA- circulan los 4 serotipos del virus del dengue, con predominio del serotipo 3, reportado por 14 países.

“Es evidente que la gravedad de la enfermedad se ha estado incrementando y se observa un aumento en la notificación del dengue hemorrágico que entre los años 1968 y 1980 fue reportado sólo por 5 países y a partir del 1980 a la fecha lo han reportado 28 países”, aseguran los autores.

Según ellos, hay un grupo de macrofactores (ambientales, económicos, políticos y sociales) que actúan con mucha fuerza sobre el problema del dengue y que están relacionados con su reemergencia y con la situación actual en el mundo y en la región de las Américas.

Entre ellos, citan en primer lugar a los ambientales, “donde los profundos  cambios climáticos que hoy ocurren, traen consigo alteración de los ecosistemas y por tanto de la distribución geográfica de patógenos y vectores”. Entre esos cambios señalan el aumento de la temperatura, los fenómenos de El Niño, La Niña y la pérdida de la biodiversidad.

“El crecimiento demográfico sin precedente en los últimos diez años en Latinoamérica ha generado condiciones críticas de hacinamiento, lo cual se agrava por la alta densidad y la elevada dispersión del mosquito vector Aedes aegypti, principal portador del virus del dengue”, explican.

Los sitios de cría del vector se favorecen con el aumento de la pobreza y una pobre infraestructura urbana, caracterizada por abastecimiento de agua en condiciones inadecuadas o por carencia de ella, que obliga a las personas a almacenarla; y por servicio irregular o falta de recolección de desechos sólidos, que repercute en la acumulación de recipientes adecuados como hábitat larvales del mosquito Aedes.

“Los movimientos poblacionales, entre ellos las migraciones con más de 750 millones de personas que cruzan las fronteras anualmente; el aumento de la migración rural hacia las ciudades, proliferando los asentamientos informales con falta de condiciones básicas de vida; y el propio turismo internacional con unos 39,9 millones de llegadas turísticas en el 2004 (Barómetro OMT, 2005), son factores relacionados con la reemergencia del dengue”, agregan.

Según el trabajo, muchos países que sufren de epidemias de dengue clásico y dengue hemorrágico han llegado a la conclusión de que a pesar de haber utilizado durante muchos años insecticidas para el control del Aedes, el vector y las epidemias han seguido presentándose. “Hasta el momento, la única forma de disminuir la incidencia es a través del control del vector, cuyos sitios de cría están estrechamente relacionados con las prácticas sociales y necesidades relacionadas con el almacenamiento del agua y disposición de la basura”, aseguran.

El Mercosur se une

Los países miembros del Mercado Común del Sur actuarán en conjunto para aplicar el Plan Regional de Intensificación de Acciones de Control del Dengue en Mercosur, según informaron desde Curitiba, capital del estado de Paraná, al sur de Brasil, representantes de los ministerios de Salud de ese país y de Paraguay, de acuerdo con un reporte de la Agencia Brasil.

Según el portal online www.agenciabrasil.gov.br, el plan fue elaborado, de manera conjunta, por los países del bloque regional, Venezuela, Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, “con el objetivo de reducir los índices de infección del mosquito Aedes aegypi, transmisor del dengue”.

“Es necesario que los países busquen la implementación de las acciones del plan para enfrentar las epidemias de dengue”, dijo el consultor del Ministerio de Salud de Brasil, Glauco Oliveira.

Entre otras iniciativas, el plan prevé la elaboración de programas permanentes de prevención y control del dengue, como campañas de información y de movilización de la población, además del fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica en los países involucrados.

Fuente: Juan Ignacio Manchiola, Agencia RENA, Buenos Aires.

NOTAS RELACIONADAS

El dengue pone en jaque a la región, empujado por el calentamiento global

http://www.proteger.org.ar/doc850.html

Tartagal, entre las obras y el temor al dengue

http://www.proteger.org.ar/doc849.html

TEMAS RELACIONADOS

Publicado en: Noticias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>