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Conclusiones finales de la Cumbre Mundial
sobre Desarrollo Sostenible de Johannesburgo

  • Resumen de los puntos más importantes incluidos en el acuerdo final de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible de Johannesburgo.

Johannesburgo, 4 septiembre 2002.- La cumbre se quedó en palabras, pero al menos el Protocolo de Kioto cobró vida. Una de las imágenes que mejor reflejan lo que fue la cumbre ecológica de Johannesburgo, es la del sorprendido secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, tratando de pronunciar su discurso en medio de los fuertes abucheos con los que miembros de varias ONG e incluso de algunas delegaciones oficiales manifestaron su rechazo a las políticas de Washington en materia ambiental.

La reunión, a la que asistieron miles de personas en representación de gobiernos, empresas y organizaciones no gubernamentales, fue convocada para dar respuesta al problema de conciliar las urgencias del desarrollo económico con la necesidad de mantener habitable el planeta para las generaciones futuras. Pero más que eso, fue un escenario para dar rienda suelta a las frustraciones de los países pobres y subdesarrollados por la incapacidad de la comunidad internacional, y especialmente de las grandes potencias, para reaccionar contra el deterioro ecológico y sus múltiples manifestaciones (contaminación, calentamiento global, pérdida de especies, incendios forestales y otras catástrofes) que amenazan cada día más la supervivencia del hombre sobre la Tierra.

Con la firma de un Plan de Acción para frenar ese deterioro y al mismo tiempo combatir la pobreza, los líderes mundiales reunidos bajo el auspicio de las Naciones Unidas volvieron a expresar en el papel (como lo habían hecho en la primera cumbre, realizada hace diez años en Río de Janeiro) lo que muchos de ellos no están cumpliendo. Según dicho plan, la comunidad internacional se comprometió a reducir a la mitad, de aquí al 2015, el número de personas sin acceso al agua potable, y a aumentar el uso de energías renovables, aunque no precisaron en qué porcentajes ni en qué fechas. Con razón el documento fue calificado de insuficiente por la Unión Europea y agudizó el escepticismo de los ecologistas.

Junto con el aludido Plan de Acción fue aprobada la Declaración de Johannesburgo, un compendio de buenas intenciones que recuerda la Declaración de Río. Se habla allí de la protección del medio ambiente, de la solidaridad internacional y otras bellezas, pero faltan los pactos específicos, los calendarios y las metas concretas que los organizadores de la cumbre hubieran querido cristalizar pero que algunos países, con Estados Unidos a la cabeza, buscaron evitar a toda costa.

Algo positivo, sin embargo, salió de la cumbre. Con los anuncios de Canadá y Rusia de que ratificarán pronto el Protocolo de Kioto contra el cambio climático, se puede decir que la comunidad internacional ya pudo reunir los gases necesarios para dar vigencia a ese importante instrumento. Kioto fue una de las palabras claves de esta macrorreunión, pues por un lado simboliza la renuencia de Estados Unidos y otros países a sumarse a la causa común por un planeta menos contaminado, y por otro significa la posibilidad concreta de imponer normas para evitar el efecto invernadero.

Esto último ya se logró. El complejo sistema que pone en vigor el Protocolo establece que no basta con un número de ratificaciones – son suficientes las de 55 países y ya se acercan a 90-, sino que es preciso que los países que ingresen al tratado sumen más del 55 por ciento de los gases contaminantes del planeta. Esta cifra era la que no se había alcanzado, pues antes de la cumbre la aritmética arrojaba apenas un 37 por ciento. Con las adhesiones canadiense y rusa, anunciadas en medio de aplausos de la asamblea, se llega al 57,8 por ciento de los malos aires. China también estampará su firma y, aunque no agrega a la cuenta de gases por considerarse país en vía de desarrollo, su peso político es enorme.

Si las deliberaciones de Johannesburgo no fueron tan fértiles como se esperaba, puede decirse que Kioto, al menos, está vivo, y con él la esperanza de un avance en la lucha contra el calentamiento del planeta.

Agua y Sanidad

Reducir a la mitad el número de personas que viven sin agua corriente y acceso a servicios sanitarios para 2015.

La propuesta fue bien recibida por las organizaciones de beneficencia como un paso importante para impedir millones de muertes a causa de enfermedades prevenibles.
Sólo Estados Unidos se opuso a la medida, principalmente por su rechazo a la fijación de metas concretas, pero fue forzado a aceptar el acuerdo debido a que corría el peligro de quedar aislado en un punto crucial de la cumbre.

Energía

Aumentar considerablemente el uso de fuentes de energía renovable y hacerlas más accesibles a los pobres, pero sin establecer plazos concretos.
La Unión Europea había presionado para elevar de un 14% a un 15% el porcentaje de energía no contaminante que debía utilizar cada país en 2010, pero debió abandonar esa cuota ante la oposición de Estados Unidos y los países de la OPEP.
Grupos conservacionistas acusaron a la Unión Europea de capitular ante las exigencias estadounidenses. Un portavoz de Greenpeace dijo que el acuerdo fue “peor de lo que podíamos habernos imaginado”.

Pobreza

Establecer un fondo para ayudar a erradicar la pobreza con contribuciones voluntarias.
Algunos países de la Unión Europea presionaron para lograr medidas más concretas, incluyendo Francia que pidió un impuesto de solidaridad internacional e Italia que se comprometió a cancelar US$ 2.500 millones en deuda de los países pobres.
No se cree que se logre mucho, si las contribuciones son sólo voluntarias.

Salud

Lograr que un acuerdo de la Organización Mundial de Comercio sobre patentes no impida que los países pobres puedan suministrar medicinas para toda la población, un punto clave para los países que no pueden cubrir los costos elevados de los fármacos contra el SIDA
Calentamiento global

El tratado de Kioto revivió en la cumbre luego de que Rusia anunciara que lo va a ratificar.
Con el respaldo ruso, el tratado contaría con suficientes productores importantes de gases de efecto invernadero para entrar en vigencia.

Recursos Naturales y Biodiversidad

“Reducir considerablemente” la pérdida de especies para 2015.
El Fondo Mundial para la Naturaleza señaló que el plan de implementación no significa un movimiento hacia adelante… en algunos casos constituye un paso atrás”.
Acuerdo para restablecer la mayoría de las existencias de peces en los caladeros comerciales para 2015.

Comercio

Se logró un acuerdo para que la Organización Mundial del Comercio no pueda anular tratados ambientales globales.

Se pide que los países reduzcan progresivamente sus subsidios a la agricultura y otros sectores de producción. En este sentido no habrá prohibiciones específicas para EE.UU. y la UE.

Reitera la voluntad de los países ricos de negociar un acuerdo para el 1º de enero de 2005, en el marco de la Organización Mundial del Comercio, para lograr “mejoras considerables en el acceso a los mercados” de productos agrícolas de países en desarrollo.

Fuente: Fundación Proteger

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