Argentina /
ENTREVISTA A OSCAR SORIA
LA VOZ MEDIATICA DE GREENPEACE
en búsqueda de la simplicidad y la épica
· Pensamientos y emociones deben estar siempre conectados.
· Buscar referentes de las acciones ambientales, historias concretas con las que la gente se pueda identificar.
Oscar Soria es el director de comunicaciones de Greenpeace Argentina. Dice que para que la noticia ambiental llegue a los grandes medios, "hay que basarse en la creatividad, contando historias y no solamente dando informes". También sostiene que Waldemar Wichmann, el activista correntino que está siendo juzgado en Gibraltar, es inocente. Antes de convertirse en uno de los "cerebros" de las excepcionales campañas que lleva a cabo la organización, Soria era periodista en un diario de Santiago del Estero. Al mismo tiempo, militaba en organizaciones sociales y trabajaba con movimientos de campesinos. Soria jugó, con su visión mediática, un papel decisivo en la campaña contra el faraónico proyecto del Canal Federal que logró finalmente en 1999 detener la propuesta del gobierno nacional de aquel entonces.
De esa época vienen los primeros contactos con la organización de la paz verde. De allí no paró hasta, por ejemplo, llenar de tucanes y yaguaretés -activistas disfrazados- una de las grandes cadenas de supermercados de Buenos Aires para advertir cómo el consumo de los productos Ledesma está relacionado con la tala de la selva de las Yungas.
Oscar Soria participó días atrás, del Seminario Internacional sobre Humedales en América Latina organizado por la Fundación Proteger-Amigos de la Tierra (25 al 27 de setiembre) en la ciudad de Paraná, Entre Ríos. “¿Cuándo la sustentabilidad tendrá rating?”, fue el sugestivo título de su exposición. En ese marco concedió esta entrevista.
"Hay que seguir peleando porque no hay tiempo que perder", dijo el santiagueño, consciente de la urgencia de los problemas, pero demostrando estar alejado en forma casi infinita de la resignación.
Aclaró también que para lograr el éxito en la comunicación y concientización sobre los temas ambientales no se requiere una gran estructura. "Lo más importante es la creatividad", resaltó una y otra vez.
También asegura que la noticia ambiental "tiene que mostrar símbolos y hablar de beneficiarios y personas concretas para que los mismos sean abordados por la gente y la presión venga desde allí".
En el mismo sentido, señaló que el periodismo ambiental tiene que “producir relatos y no informes” y que siempre "hay que conectar los pensamientos con las emociones".
-¿Reciben presiones de las grandes empresas o grupos económicos?
-No, no recibimos presiones en forma directa. Pero las presiones se ven mucho en los medios. Por ejemplo, cuando hacemos acciones se suele desatar una impresionante contracampaña de marketing de las empresas realmente intimidatoria.
-¿Cómo se contrarresta eso?
-Bueno, el hecho de que armen semejante despliegue, nos da la pauta de que estamos trabajando en el camino correcto y eso nos impulsa a continuar. Además, cuando la gente se da cuenta precisamente de que su futuro y el de sus hijos está en peligro, se constituye un movimiento que resulta muy difícil frenar.
Eso pasó, por ejemplo con el caso de la oposición a la explotación de la mina de Esquel, donde más del 80 por ciento de los ciudadanos del lugar se pronunciaron en contra de la mina, más allá de las promesas de trabajo que existían. La gente eligió allí, en forma clara, a favor de su dignidad.
-¿Dé dónde surgen las ideas para las campañas?
-Ah!, eso es un secreto! (risas). Algunas dependen de mi responsabilidad, pero la mayor parte surge de un trabajo de creación colectiva. Y otras se originan en hechos cotidianos, en imágenes que encontrás en la calle.
Ese fue el caso de una campaña contra la guerra de Irak que se le ocurrió a uno de los chicos del equipo mientras cargábamos nafta en una estación de servicio. De ahí vino la idea del surtidor de combustible gigante con un cargador que terminaba en una escopeta apuntada por un activista disfrazado de Bush.
-¿De qué forma pueden llegar a los grandes medios las ONGs con una estructura más pequeña que la de Greenpeace?
-Las organizaciones más chicas quizás puedan acceder mejor a los medios que nosotros, porque tienen la ventaja de comunicar en forma testimonial, que es lo que más llega.
De todas formas creo que los grupos deberían tener una forma de comunicación más espontánea, no basarse tanto en los discursos, sino en las personas. Las ONGs deberían volver a sus orígenes en cuanto a la simplicidad discursiva. Eso significa repensar por qué estamos luchando y qué queremos lograr.
Juicio a Waldemar Wichmann
Waldemar Wichman es un activista correntino de Greenpace que fue juzgado por un tribunal de Gibraltar junto a otros tres miembros de la organización y dos periodistas. Finalmente, fue absuelto.
La acusación contra Waldemar y el británico Richard Person es por navegación peligrosa, obstrucción a la policía e importación de lanchas neumáticas en el marco de una acción de la campaña contra el uso de petroleros, el 20 de enero del año pasado.
El abordaje del buque petrolero monocasco "Vemamagna" fue en la bahía de Algeciras, en la punta sur de la península Ibérica. Todos se declararon inocentes de las acusaciones que les imputan. Soria lo remarcó en la conversación.
-En este momento un tribunal está juzgando a activistas de la organización, ¿cómo se manejan en relación con la disciplina dentro de Greenpeace?
-Tenemos una política muy estricta en relación a la confrontación. Esto tiene que ver con extremar los cuidados para no ocasionar daños a operarios de empresas que estén generando contaminación de cualquier tipo. Si tenemos que parar una topadora, en vez de romperla la encadenamos para no generar daños.
-¿Greenpeace antepone la ética a la legalidad?
-Es que antes que por las leyes de cada país, tratamos de guiarnos por leyes internacionales como la Convención de Nuremberg y la Declaración Internacional de los Derechos Humanos, que son tratados que les han dado una mayor civilidad a las relaciones entre los países desde la Segunda Guerra Mundial en adelante.



