Argentina /

Entrevista

JOSELO SCHUAP, MUCHO MÁS
QUE UN MÚSICO MISIONERO

El show incluye música, malabares y la pintura de un mural. En la foto, Pochosky juega con un símbolo: la última gota de agua en el mundo. Atrás, Joselo acompaña con su guitarra.
Foto: PROTEGER
El show incluye música, malabares y la pintura de un mural. En la foto, Pochosky juega con un símbolo: la última gota de agua en el mundo. Atrás, Joselo acompaña con su guitarra.
Foto: PROTEGER
abrir galería imágenes

Por Paola De Senzi

Sepan que soy misionero, su primer trabajo discográfico, es una manera de conocerlo. Desde el título y el primer corte, un poema que lleva el nombre del disco, la sinceridad del artista aflora a la luz.

Joselo Schuap nació en Leandro Alem, una ciudad misionera donde se sentaron las bases para lo que hoy es su esencia, según él mismo cuenta: “ Fue lo bueno de vivir en una ciudad como es la mía que es el pueblo de Leandro N. Alem, que queda en el centro de la provincia, que comprende la misma distancia hacia Brasil, hacia el Paraguay y luego hacia Corrientes y hacia Posadas, una ciudad que tiene influencias europeas muy grandes, que es la capital de la alegría, es donde se hace la fiesta de la cerveza, la que tiene una música cervecera muy feliz, del baile y la diversión y que difunde el prototipo del alemán con tiradores, con plumas, con el porrón de cerveza en la manos. La música es interpretada con orquestas con muchos integrantes que incluye toda la línea de instrumentos y un ritmo y un armado escenográfico dispuesto al baile con bandas”.

“Mi adolescencia en ese pueblo va mezclada también con amistades mayores que yo, que desempolvaban discos de Los Beatles, de Creedence, de Charly y de Serú. Allí comienzo a aprender algunos acordes con la guitarra y la armónica. Más tarde apareció la posibilidad de trabajar en la comunicación. Empecé en una radio del pueblo, de corto alcance pero de mucha audiencia, que también marcó un camino. Trabajé como operador de radio cuando no existía el CD pero sí el disco de vinilo, aún no estaba todo computarizado.”

Este camino es el que eligió Joselo para difundir no sólo su música sino también su compromiso con la situación social, cultural y ecológica de su provincia y del país en general.

¿Cómo comenzaste a tomar conciencia de que lo que hacés servía para difundir algo más que tu música?

“El arranque de la relación y compromiso que creo que ya esta altura del partido es así, viene desde el momento donde casi todas las personas se dan cuenta o tienen la suerte de saber para qué han venido al mundo. Creo que allí fue donde me fui encaminando a lo que es la comunicación en general. Para mí el escenario siempre fue un medio de comunicación más que un lugar en donde uno puede quedarse a vivir y es el lugar más lindo que uno puede encontrar, estas ahí arriba y no existen los problemas, la gente aplaude y uno está haciendo lo que más le gusta en su vida.”

¿Te parece que en general se pueden arreglar las cosas desde un escenario?

“Respeto y valoro que los entendidos de marketing se hayan apoderado hasta inclusive de la capacidad que tiene la palabra dentro de una canción, entiendo que esa sea una ley de nuestro mundo actual. Yo creo que el escenario es un medio de comunicación y se merece el respeto debido y que haya público enfrente yo creo que es el esfuerzo de los espectadores llegar a un lugar, el esfuerzo tecnológico de tener lo necesario como para sonar, cosas puntuales que hacen que el escenario sea casi sagrado. En lo personal no puedo concebir ese lugar como algo que no comunique cosas, más en un momento donde en nuestro país estamos en un tiempo de descuento en todo lo social, lo histórico”.

“Que un artista se suba a un escenario y no lo aproveche para construir, me parece que no está haciendo lo necesario. Para mí es como una trinchera todos los días, como un campo de batalla porque lo tomamos así, se transporta, se siente mucho esa cuestión con la gente enfrente y porque el mensaje más fuerte de lo que hacemos es la resultante de movimientos sociales que existen y de los cuales en gran parte formamos fila; hablo puntualmente del Movimiento Agrario de Misiones, el MAM, de la defensa de nuestro monte misionero a través de asociaciones ecologistas, somos vecinos de la provincia y de la ciudad que dejan su tiempo defendiendo esto que realmente es inminente en su destrucción”.

“Para mi subir a un escenario y no hablar de eso significa perder el tiempo, lo hago constantemente, hablo de Misiones y de todo lo que está pasando trabajo en las dos cosas, en la radio y con la música, no son dos profesiones tan paralelas, son primas cercanas. El asunto es que en Misiones aparece un periodista que trabaja para esos programas de cámaras ocultas y viajan a Misiones y muestran como se roban los bebés en la frontera, o como nacen los chicos contaminados por los agrotóxicos, y tiene mucho más rating mostrar a un chico deformado en vez de preguntarnos otras cuestiones mas de fondo. Misiones sale en los medios con estas malas noticias que son reales pero que son tomadas en forma fragmentada por estos programas para vender la noticia.”

¿Cómo ves la música misionera en relación a otras músicas del país?

“La música misionera se vende en lo que tiene más relación con lo correntino, con el estereotipo de músico chamamecero que se dedica al sapucay, que baila, creo que hay más para dar y tiene mezcla de ritmos y culturas que tenemos que es riquísima”.

“Misiones le da al folklore argentino la variedad, la posibilidad de intercambio. Es una región que tiene una sumatoria de cultura muy grande y de esto sale la música, la de nuestra provincia no es sólo el chamamé, sino otros que vienen del sur de Brasil como el balerón o del Paraguay como la guaraña, la polca. Todo esto le da al folklore argentino variedad, la que nosotros notamos cuando recorremos el país, que tenemos la misma raíz y somos muy parientes con la chacarera, con el seis por ocho en general, que también hay en el resto de latinoamérica porque todo viene de la misma mano negra que lo toca, en todo caso mano negra con palma blanca.”

Joselo habla con cariño de su tierra, dice de sus paisajes, de sus colores, de sus olores, y de la pertenencia:

“La música de Misiones, tiene tanta variedad y tantas historias y colores, como decía Ramón Ayala que es nuestro máximo exponente y yo coincido con él, en que nos esforzamos distinto, para que nadie nos venza desde afuera. Creo que eso es nuestro mayor capital. Y de lo que es cada persona en esta tierra, uno es el paisaje que anda, el ser humano es parte del paisaje, solo que camina, ese es el paisaje, eso somos nosotros, tratamos y nos esforzamos mucho en no perder los colores de nuestro paisaje estando en otro lugar.”

El Centro Cultural Chaloy, en la ciudad de Posadas, genera una gran cantidad de actividades, que van desde charlas, talleres, festivales, exposiciones y obras de teatro, hasta presentaciones de los más destacados artistas nacionales y de países vecinos. Es un proyecto que empezó hace un tiempo y del cual Joselo Schuap está orgulloso por ser uno de sus creadores.

“El Centro Cultural Chaloy -que este año cumple dos años- funciona a base de nuestro sacrificio personal y tiene casi el significado de un bunker de trabajo desde donde se despliegan varia actividades: la producción periodística, la artística, donde hacemos lo posible para que los artistas locales le puedan mostrar al público lo suyo y donde se dan todo tipos de actividades y talleres, está bueno porque es una mezcla de bar con centro cultural”.

“Hemos llevado más de 25 propuestas, el teatro Negro de Bulgaria, por ejemplo, que ha tenido un buen recibimiento. Estamos trabajando con ONGs, como ente que se relaciona con otras entidades del Estado y privadas y que nos permite generar recursos para seguir haciendo más.”

“Tratamos de operar de esta manera, sumando amigos, también con este concepto como lo de FolkloreClub, la gente se asocia porque tiene un interés determinado, a los que nos interesa el folklore y la música argentina vamos a un club. Nosotros trabajamos de la misma forma, tenemos socios, amigos y aquí aparece lo espectacular de la cosa, creemos más en los amigos en cada provincia, ciudad y lugar, para difundir todo esto que en la oficina de producción que nos vaya a vender, un buen amigo interesado en que lo nuestro se difunda nos da su corazón y su trabajo para que podamos tocar.”

“Nosotros armamos un movimiento de músicos populares misioneros que luego dejó de existir como tal pero en su espíritu sigue vigente porque quedó el concepto en el aire y en Misiones hay mucha producción artística, en Posadas hay mucho, musical, murgas, teatros, literatura, todo muy poco organizado, entonces esto había nacido a tal efecto. “

¿Quiénes son tus referentes musicales?

“Valoro y quiero muchísimo al Chango Spaziuk por lo que él ha rescatado de su raíz fundamentalmente europea y polaca. “Polcas de mi Tierra” es un disco que rescata toda la cuestión, a mí me gustaría también poder seguir rescatando otras raíces de la misma tierra. Sin dudas creo que el Chango es una persona que nos representa muy bien a los misioneros, sobre todo por su calidad humana y musical”.

“Sin embargo nos falta salir, mostrarnos más y hay muchos artistas en nuestra provincia que a lo mejor por una cuestión cultural, ni siquiera les interesa trascender la fronteras de sus provincia y ser conocidos afuera. Quienes somos más inquietos agarramos el colectivo y tratamos de hacer eso.”

“Yo escuché mucha música siempre, inclusive rock, jazz, tengo amigos con los que hemos hecho cosas como Miguel Botafogo, hemos tocado chamamé con él, a ver qué salía y fue muy interesante. Creo más en el parentesco de conceptos que de estilos musicales. Pienso como piensan muchos rockeros y no pienso como piensan muchos folkloristas. Hay un gran mito sobre que todos los folkloristas son defensores de la patria y eso es una gran mentira, se deja crecer la barba y usa poncho y al toque tiene un mensaje de hermano argentino y latinoamericano y después se disfraza de Capitán América; me parece que hay mucha cuestión extraña con eso. Sin embargo en otros sentidos de la música argentina hay pibes que se están jugando la camiseta con su mensaje, por eso mis referentes son de lo mas variados”.

“En Misiones creo que es indiscutible esta cuestión, pero no es lo que solamente hoy aparece en el mapa; Misiones fue toda la provincia actual más todo Corrientes, el sur de Brasil y Paraguay. Para mí significó la gran pelea de Andresito y lo que fue la pelea de las misiones en 1810 y 1860, el tiempo de ese paisano indio guaraní que hablaba más de siete idiomas, que liberó a nuestro pueblo y que después con el paso del tiempo Gervasio Posadas modificó por un decreto la frontera de Misiones o lo que era en su momento, para que yo me pueda explicar, Misiones abarcaba más de lo que hoy es”.

“Y en ese mapa más grande, nuestra música era lo que hoy es la música de Corrientes y viceversa, por lo tanto no podemos hablar de fronteras hoy, si no conocemos la historia y por qué yo trato de cantar música del Brasil, aunque parezca extranjerizante muchos en mi provincia disienten con nosotros que tocamos música de Brasil y se olvida de esta historia, eso éramos nosotros y hasta ahí pisábamos y nos movíamos en estas fronteras. Entender esta parte soluciona un montón de discusiones posteriores que al folclorista exagerado le gusta muchísimo, si es tradicional o no es, de hecho hay que defender lo tradicional para que no muera.”

Joselo y su banda recorrieron en el verano del 2004/05 gran parte del país llevando su música y sus historias, con su banda en un colectivo Mercedes Benz pintado por un artista plástico misionero.

“Nosotros venimos viajando en nuestro Mercedes Benz del año 61, que se rompe, y que hay que usar la sexta cuerda de una guitarra para arreglar el acelerador. Está pintado por un amigo que se llama Carlos Nievas, que hizo un mural con todo los temas del disco. Lo compramos vendiendo el auto personal, pidiendo plata prestada, como todas las cosas, generando de donde sea recursos.”

Fuente: www.folkloreclub.com.ar

(*) Joselo Schuap nació artísticamente por necesidad. El ambiente musical de Leandro N. Alem, su lugar de origen, en la provincia de Misiones, era propiedad de grupos de música de moda, interpretada con prolijidad pero tan igual a la original, que causaba enormes y profundas ganas de algo distinto.

Desde Brasil, la música cervecera y gaucha, desde Posadas, Corrientes y Paraguay, polcas y chamamés, desde todos lados Los Beatles y Serú Girán. La resultante de todas estas influencias musicales, más el empuje de realización de eventos solidarios, culturales, recreativos y educativos, dejan a un músico popular callejero, en condiciones de hacer honor a esa característica.

La posibilidad de expresar un mensaje conceptual sobre Misiones, entusiasma al artista a la creación y al movimiento. Muchos caminos en la Argentina y países limítrofes, lo llevaron a compartir el escenario con artistas de renombre como Víctor Heredia, Braulio López y Los Olimareños, Los Nocheros (en Santa Fe), Luciano Pereyra (en Posadas), Luis Salinas (en la Patagonia ), Liliana Herrera y el Negro Fontova entre otros.

Actualmente se encuentra presentando su primer trabajo discográfico "Sepan que Soy Misionero", grabado con notables músicos del litoral como Mario Bofill, Roberto Romero, Los Hermanos Núñez, el Bocha Sheridan, Pedro Del Prado y Fabián Meza. Este material ha tenido una gran repercusión en las ventas y una gran aceptación por parte del público.

Este joven cantautor, se caracteriza por reflejar, a través de sus propias experiencias, una realidad cotidiana, como es el caso del tema “Musiquero de las Sombras”, con un lenguaje sencillo y una terminología regional; como también una realidad social de la provincia de Misiones en el tema “Tractor Opaco”, dónde reivindica la lucha de los colonos misioneros por el precio de la yerba mate.

Además de la música, Joselo Schuap tiene otra pasión: la radio. Conduce “Mentiras Piadosas”, un programa con toda la información cultural, reportajes y músicos en vivo, que se transmite por FM Antena 1, desde la ciudad de Posadas.

  

déjanos tu comentario regístrate, recibe más info comparte con amigos