EL TEMA CELULOSA SE TRATÓ EN
EL PARLAMENTO EUROPEO

Foto: Mónica Frassoni.
Foto: Mónica Frassoni.
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Bruselas, 16 mayo 2007.- “Lo más importante de esta conferencia fue que ha refocalizado el debate. Los participantes hemos visto que no se trata de un problema entre Uruguay y Argentina, sino que estamos todos incluidos y llamados a contribuir para encontrar una solución”, dijo la diputada Mónica Frassoni, co-presidenta del grupo de los Verdes/EFA en el Parlamento Europeo, a la salida de la conferencia “Pulpa para el mundo - problemas sobre la región”, sobre el caso de la pastera Botnia en Fray Bentos, Uruguay.

La conferencia se celebró el 16 de mayo en el Parlamento Europeo. “De hecho, todavía hay mucho desconocimiento con respecto a este problema en Europa. Sin embargo, se trata de una inversión emblemática, hecha desde un país de la Unión Europea y que aprovecha de mucho dinero público.

“Además la mayor parte del papel se exporta hacia Europa. Puesto que la construcción está por terminar, tenemos que ver como seguimos adelante y como se puede dar visibilidad a todos los problemas y las cuestiones abiertas que esta planta presenta y buscar la manera de que empresas europeas no se encuentren en situaciones de conflicto impensables en sus países de origen”, reflexionó la eurodiputada verde.

La conferencia fue convocada por los Verdes/EFA en el PE y la Fundación Heinrich Böll a raíz del conflicto surgido alrededor de la instalación de plantas de celulosa en la zona fronteriza entre Uruguay y Argentina en una de las costas del río Uruguay.

El evento puso las partes en conflicto por la papelera finlandesa Botnia alrededor de la mesa. La reunión en Bruselas fue un logro del ingeniero Fabio Massaferro, que vivió en Gualeguaychú y desde hace años reside en Padova, Italia –dijo Radio Máxima.

Grupos locales como también ONG en la región temen mayores grados de polución del río y el agua potable, además de daños ambientales irreversibles por la necesidad de monocultivos forestales inmensos. Las movilizaciones sociales en contra de este proyecto durante los últimos años hicieron que la empresa española ENCE decidió relocalizar su planta de producción a otro lugar, mientras que la empresa finlandesa Botnia continuó su proyecto.

Según Kaisu Annala, la representante de Botnia, los estudios de impacto ambiental (EIA) muestran que no habrá mayor daño en el medio ambiente. “Estos estudios de impacto ambiental son absolutamente insuficientes en cuanto a su calidad como a la cantidad de los datos presentados. Los modelos teóricos usados no son aplicables a la realidad en Uruguay”, le contestó Marcelo Conti, profesor de la Universidad de Roma.

Chris Lang, del World Rainforest Movement, cuestionó el uso industrial de plantaciones de árboles: “Los estudios de impacto no consideran el uso industrial de plantaciones forestales”, dijo.

“A los habitantes del área les va a faltar agua para lavarse, beber y dar a sus animales”. Mónica Vargas, de Debtwatch España, cuestionó el financiamiento por parte de bancos internacionales como también de agencias de crédito a la exportación europeas a proyectos que no generan desarrollo local, sino sobre todo beneficios económicos para empresas privadas, que ni siquiera
asumen mayores riesgos financieros.

Marcelo Achkar, de Redes Uruguay, reclamó mayor control de las empresas europeas cuando producen fuera del territorio europeo. El representante de la Comisión Europea subrayó la utilidad del principio de la Responsabilidad Social de las Empresas aun sin tomar ninguna posición cuanto a la necesidad de una reglamentación vinculante para las empresas europeas. Esta fue vista como una prioridad para todos los participantes.

Paula Brufman, de Greenpeace Argentina, insistió en la necesidad de adoptar políticas de disminución de papel como también mejores estándares de producción de celulosa dentro del Mercosur, visto que esta industria está creciendo sobremanera en la región.

Klemens Laschefski, de la Universidad de Minas Gerais, recordó que los europeos estamos exportando nuestras industrias contaminantes hacia el sur, lo cual acelera la concentración de la tenencia de tierra y la lucha por los recursos naturales. Alain Lipietz, diputado europeo por Francia, se refirió a los cuatro “F” que son los mayores factores de presión sobre la tierra: Food, Feed, Fuel y Forest (en inglés: alimentos humanos y de animales, carburantes y bosque).

A modo de conclusión la diputada Frassoni resumió: “Botnia tiene todavía que contestar a una serie de interrogantes, empezando con la pregunta de por qué no usa una tecnología libre de cloro. La Unión Europea tiene que ir hacia un mayor control y a reglas vinculantes para sus empresas, sin importar si producen en la Unión Europea o fuera y elaborar junto con los otros países conceptos para un uso territorial sustentable. Los consumidores tenemos que reducir nuestro consumo de papel blanco y mejorar el reciclaje. Todos tenemos responsabilidad”.

Se apeló también a los verdes finlandeses recién integrados en el gobierno de Finlandia para actuar sobre esta cuestión.

Fuentes: Radio Máxima, Gualeguaychú y Radio Mundo Real, Montevideo.

 

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