Argentina /

Seminario Internacional sobre Pesquerías Continentales

POLITICA Y LEGISLACION PESQUERA
RELATORIO DEL PANEL

Dr. Gustavo González Acosta. Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN). "Política y Legislación Pesquera".
Dr. Pablo Fernando Filippo. Consejo Federal Pesquero. International Development Policy. "Explorando mecanismos de cooperación para el uso de pesquerías continentales en cursos de aguas sucesivos"
Dr. Bruno Schwesig. Subsecretario de Recursos Naturales de la Provincia del Chaco. "Aportes al tema política y legislación pesquera en la Provincia del Chaco".
Dr. Esteban Puntín. Director General de Desarrollo Agrícola y Recursos Naturales de Entre Ríos. "El recurso ictícola: su migración y su multijurisdiccionalidad".
Dr. Ovidio Eclessia. Fauna íctica de la Dirección de Fauna y Flora de la Provincia de Corrientes.
Lic. Oscar Padín. Director Nacional de Recursos Ictícolas y Acuícolas. Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental. Ministerio de Desarrollo Social y Medio Ambiente de la Nación. "Aspectos institucionales de la gestión de los recursos acuáticos (o Por dónde comenzar)".

Dr. Gustavo González Acosta

Sabemos que la pesca continental constituye una fuente vital de alimento, comercio, empleo, recreación y bienestar económico para las poblaciones locales. Pero estas actividades deberían llevarse a cabo en una forma un poco más responsable.

Por lo antedicho, se hace necesario considerar principios y normas jurídicas que en la aplicación a esas prácticas responsables asegurarán la conservación y el uso sostenible de los recursos pesqueros en aguas continentales en Argentina y sobre todo en la cuenca del Plata.
El primer aspecto desde el punto de vista jurídico a tener en cuenta es la determinación del sistema de dominio vigente, para ello nos tenemos que remitir a lo que establece la Constitución Nacional de la República Argentina que en el artículo 124, en la última parte, establece que corresponde al dominio originario de las provincias los recursos naturales que se encuentren dentro de su territorio. Las pesquerías continentales están contenidas dentro de los recursos naturales por lo cual estarían bajo el dominio originario de las provincias.

El término "dominio", es un vocablo técnico equivalente a lo que comúnmente se conoce como propiedad, sin embargo no es al dominio civil a lo que se refiere la Constitución Nacional sino que a ese término le agrega el de originario. Qué significa que las provincias tienen el "dominio originario" de sus recursos naturales?

El concepto dominio originario surge a partir de la Revolución Francesa y es adoptado por la teoría general de los recursos naturales como limitación al derecho de propiedad ya que a raíz del carácter absoluto de la misma que se reconoció a partir de este hecho histórico, ese derecho de propiedad permitía al titular la utilización hasta el punto tal que podía incluso desnaturalizar, degradar o destruir la propiedad.

El sostenimiento de la existencia de este dominio originario ejercido por el Estado se traduce en un vigoroso poder de policía que antecede, coexiste y subsiste al dominio civil permitiendo establecer restricciones y límites al dominio común, incluso a establecer en algunos casos un sistema de tributación o pago de cánones o derechos de extracción percibido por el titular del dominio originario que es el Estado.

Otro aspecto que me parece importante a tener en cuenta es, en relación a la jurisdicción, la posibilidad de regular los usos del recurso y el principio que tenemos que tener presente - establecido también por la Constitución - es el que surge del artículo 121 de la misma que establece que las provincias conservan todo el poder no delegado expresamente en esta Constitución al Gobierno Federal o el que expresamente se hayan reservado al tiempo de su incorporación (el caso de la provincia de Buenos Aires).

Por lo que ese poder de policía correspondería a las provincias que no han delegado a la nación, quienes pueden limitar las capturas, establecer zonas o épocas de veda, otorgar permisos y regular los artes o tipos de pesca que se van a utilizar, entre otros.

Entonces, estos dos principios enunciados nos permiten afirmar que tanto el dominio originario como la jurisdicción sobre la pesca continental corresponde a las provincias en cuyo territorio se encuentren estos recursos naturales ícticos.

Ahora bien, otro aspecto que hay que tener en cuenta es que la reforma de la Constitución del ´94 incorporó a la redacción del artículo 41 la siguiente disposición: corresponde a las autoridades el proveer lo necesario para la protección tanto del derecho al ambiente sano como la protección del patrimonio natural y entre ellos la diversidad biológica, dentro de esto los recursos pesqueros. Por lo que el Estado tiene la obligación de proveer lo necesario para proteger los recursos vivos que se encuentran en las aguas continentales.

El sistema federal argentino hace que coexistan un ámbito nacional o federal, un ámbito local o provincial que hace supuesto de excepción donde el gobierno nacional puede ejercer jurisdicción sobre la materia sin tener el dominio originario de los recursos, por ejemplo en los recursos naturales compartidos con otros Estados Nacionales que solamente mediante tratados o acuerdos internacionales deben establecer normas jurídicas aplicables tendientes a lograr un manejo sustentable de las pesquerías continentales en esos recursos naturales compartidos.

Fuera de estos casos entendemos que las provincias deberían celebrar acuerdos o tratados internos que respeten los compromisos asumidos con la nación en los tratados internacionales.
Otro principio que es digno de recalcar y tener en cuenta es que ese mismo artículo 41 establece que corresponde a la Nación el dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección tanto en relación con el ambiente en general como a los recursos naturales en especial, y a las provincias lo necesario para complementarlas, sin que aquellas, las nacionales, alteren las jurisdicciones locales. Se refiere, entendemos, a requisitos básicos, parámetros o estándares comunes que fijan una especie de piso mínimo de protección por debajo del cual ninguna provincia podría regular sus recursos o su ambiente en general, y por sí establecer parámetros menos estrictos. Sí iguales a los nacionales y más estrictos, pero nunca por debajo de los establecidos en esos presupuestos mínimos.

Otro aspecto que hay que tener en cuenta en relación con esta materia desde el punto de vista jurídico es que hay otro ámbito a estos aludidos que es un ámbito supranacional que también está previsto en la Constitución, que es la posibilidad de delegar jurisdicción a órganos supraestatales de integración. Estas facultades jurisdiccionales permitirían dictar normas obligatorias para los Estados miembros; entonces hay que tener en cuenta que la implementación efectiva de una integración en el ámbito del Mercosur permitiría la posibilidad aludida (el sistema de integración del Mercosur aún no se puso de manifiesto pero está la posibilidad desde el punto de vista legal, de regular en forma común para los Estados miembros, por un órgano supranacional estos recursos).

Estos aspectos recalcados ponen de manifiesto la necesidad de establecer un adecuado sistema de coordinación de competencias entre los ámbitos provincial, nacional e internacional; sin olvidar también a los municipios que en ejercicio de su derecho de autonomía - reconocido en forma expresa por la Constitución en la reforma del ´94 - tienen también competencia en la regulación de algunos aspectos de las pesquerías continentales.

Estos derechos de diversos entes públicos, sin embargo, no deben ser ejercidos arbitrariamente sin conocimiento y participación de la sociedad mediante incluso organizaciones o entidades intermedias como lo son las ONGs quienes pueden acompañar, incluso suplir a veces la falta de medios económicos tan manifiesta en este momento crítico de nuestro país o con experiencia técnica del manejo sustentable de los recursos, aunando esfuerzos también con las comunidades locales que explotan y subsisten a veces de la pesca, entre otras actividades.

Entonces, una primera aproximación que podemos realizar a una serie de recomendaciones que el Estado debe adoptar en virtud de compromisos internacionales asumidos mediante acuerdos o tratados que han sido ratificados por el Congreso de la Nación como ser la Convención Ramsar, la Convención sobre Diversidad Biológica, sumado a la necesidad del dictado de la ley de presupuestos mínimos cuya mora legislativa del congreso nacional surge a partir de 1994 y en la actualidad no han aprobado ninguna norma que los contenga. La aprobación e implementación de estas recomendaciones pondría de manifiesto la voluntad política de conservar y administrar sosteniblemente la pesca continental.

Con miras tanto al logro de la satisfacción de las necesidades de las generaciones presentes, también teniendo en cuenta la adecuada y el compromiso de la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras, qué puede traer aparejado una sobre-explotación de las pesquerías continentales.

Cuáles son brevemente los pasos que desde nuestro punto de vista se debería seguir para la implementación de esos compromisos aludidos: 

  • El primero de ellos sería la identificación de los componentes de la diversidad biológica pesquera que son importantes para su conservación y utilización sostenible, que en forma inicial puede limitarse a los explotables económicamente, una especie de inventario de especies, de ecosistemas, etc.
  • El segundo paso, proceder mediante muestreo y otras técnicas al seguimiento y a la evolución de esos componentes identificados en el paso anterior, prestando atención a los que requieran la adopción de medidas especiales, urgentes, de conservación y a los que ofrezcan mayor potencial para la utilización sostenible.
  • El tercer paso, la identificación de los procesos y categorías de actividades que tengan o que sea probable que tengan efectos perjudiciales importantes en la conservación y utilización sostenible de la diversidad biológica pesquera y proceder a un seguimiento de esos efectos, ya que por ejemplo la contaminación de los cursos de agua puede poner en grave riesgo incluso la existencia de determinadas especies.
  • Una vez cumplido lo antedicho se puede proceder a la determinación de áreas donde haya que tomar medidas especiales de conservación, donde se tratará de rehabilitar y restaurar ecosistemas degradados, así como también la promoción y aplicación de planes u otras estrategias de ordenación en el punto de vista económico, inclusive.
  • Otro aspecto a tener en cuenta es el establecimiento de los medios para regular, administrar y controlar los riesgos derivados de la utilización y liberación de organismos vivos modificados, sobre todo como resultado de la biotecnología con las repercusiones ambientales adversas que pueden producir e incluso teniendo en cuenta los riesgos para la salud.
  • Se puede establecer también un sistema de prohibición de introducción, control y erradicación de especies exóticas que avanzan sobre los ecosistemas y son de especial relevancia.
    Ahora bien, por arriba de la legislación nacional debe respetarse, incluso preservar y mantener los conocimientos de las comunidades locales y/o aborígenes que entrañan estilos tradicionales de vida pertenecientes a la conservación y utilización sostenible de la pesca continental, fomentando los beneficios derivados de su utilización, que se compartan equitativamente. Esto se vería complementado con un suministro de apoyo financiero o el dictado de implementación de incentivos económicos que permita la subsistencia digna de las comunidades locales o aborígenes con miras a la conservación.

Esta, en forma breve constituye nuestra propuesta inicial en relación a la política y legislación implementada para gozar de un ambiente que permita preservar nuestros recursos pesqueros mediante actividades productivas presentes que satisfagan nuestras necesidades sin comprometer las de las generaciones futuras.

Dr. Pablo Fernando Filippo
abogado, especialista en planificación de políticas públicas para países en vías de desarrollo

Lo que quiero aportar desde la perspectiva de la planificación de políticas públicas y de la sistematización que hacen los teóricos de los recursos naturales de naturaleza compartida, como son las pesquerías tanto marítimas como de cursos sucesivos, las pesquerías fluviales; es la identificación de ciertas características de los recursos de las pesquerías, de los peces, en cuanto un producto fugitivo, renovable que no es divisible a la manera en que son otros recursos naturales sujetos al derecho de propiedad.

Esto plantea un problema inicial que es: ¿cómo se puede coordinar la utilización de estos recursos pesqueros por varios usuarios, de manera que la tasa de explotación que se haga del recurso sea menor a la tasa de reproducción del stock natural?

Para poder entender estos procedimientos de coordinación y cooperación que son necesarios a nivel institucional es importante resaltar cuáles son las variables o cuáles son los atributos de las pesquerías. En ese sentido, es importante tener bien en claro cuáles son los atributos físicos de las pesquerías. Determinar sus características físicas permite ver cuál es la capacidad de contención que tiene respecto de múltiples usuarios, también permite ver la exclusión que se hace de los distintos pescadores, de los individuos que utilizan el recurso y cuál es la escala mínima de coordinación efectiva que existe en todo el trayecto de las pesquerías en los ríos de cursos sucesivos.

En ese sentido, cuando uno estudia o trata de ver los elementos que integran la gestión de los recursos naturales, de los productos de las pesquerías se encuentra con el problema de que no se han precisado al máximo las condiciones limitantes del repoblamiento de las pesquerías, no se han precisado específicamente, salvo en variables muy reducidas o en zonas muy reducidas; cómo es la tasa de reproducción; la tasa de los stocks. Entonces resulta bastante difícil desde el punto de un manejo integrado de toda una cuenca, hacer una planificación de gestión de manejo; eso también va dando pautas de la importancia de una efectiva coordinación entre las distintas jurisdicciones.

Otro atributo o variable importante de las pesquerías para analizar son las regulaciones pesqueras que afectan y condicionan el uso del recurso. Quiero resaltar que existen tres normas importantes a tener en cuenta en todo acuerdo interjurisdiccional que se intente plasmar:

Una son las normas operativas de cada una de las provincias, que las regulan específicamente cada una de las jurisdicciones provinciales, tales como: las temporadas, las capturas máximas permitidas de las especies.

Otras son normas operativas interjurisdiccionales que hay que tener en cuenta para toda futura coordinación, sé que algunas provincias han empezado a plantear la utilización de permisos de pesca en común.

Después hay que ver cuáles son las normas operativas internacionales que afectan el uso de los recursos.

En todos los casos es imprescindible tener en cuenta las relaciones que existen en este tipo de normas. Pero independientemente de las normas, de todas estas cuestiones jurídicas que podamos debatir, creo que lo importante también es entender las pautas de interacción que existen en las pesquerías, entre los distintos pescadores de las distintas jurisdicciones.

Según mi apreciación sobre la utilización de las pesquerías fluviales, tanto en el país como en otros lugares del exterior, creo que no siempre las normas garantizan una conducta determinada por parte de los pescadores. Generalmente a raíz de un cierto proceso de desintegración social que se percibe en muchos lugares, las estrategias que asumen los usuarios de los recursos naturales son estrategias solitarias. Entonces estamos hablando de una cuestión bastante difícil de regular, a la luz de llegar a acuerdos que se pueden plasmar en papeles, si no hay un aporte por parte de los usuarios y de quienes explotan esos recursos, por ello me sumo a la propuesta de un acuerdo interjurisdiccional sobre las pautas básicas del manejo de las pesquerías para superar esas incongruencias que existen muchas veces entre los atributos físicos y las normas que sancionan los Estados y las jurisdicciones provinciales; normas que son de difícil cumplimiento, control y fiscalización, lo cual da letra muerta a todos los esfuerzos que se hacen en las provincias, además del dinero que se pierde. Pero me pregunto si será suficiente este arreglo interjurisdiccional, si es suficiente establecer en normas acuerdos comunes acerca de los permisos, de las artes de pesca utilizadas, de las zonas de veda.

De acuerdo a lo que particularmente he analizado a nivel comparativo y a nivel de país, veo que los acuerdos duran muy poco si no van implementados con una legitimación de los actores del sector; muchas veces se declama que es importante la legitimación, que es importante la participación pública pero no siempre se generan esquemas de manera que los usuarios o el grupo de usuarios realmente participen en la gestión de las pesquerías. Por eso, una propuesta que deberá ser explorada por los científicos sociales de cada una de las jurisdicciones y también de la nación para ver cómo integrar un acuerdo que sea sustentable a largo plazo, es un sistema de co-manejo comunitario de las pesquerías que favorezca la descentralización, que le de mayor legitimidad a todas las normas que surjan en el futuro, que aporte la gran experiencia que tienen los pescadores. Es increíble, por ejemplo, en el sector marítimo cuando uno habla con los pescadores la riqueza del conocimiento que tienen ellos, que muchas veces es soslayada por los funcionarios de turno, hay muchas experiencias en que el conocimiento de los pescadores ha sido superior a los trabajos científicos en el caso del conocimiento de los espacios marítimos.

En esta propuesta de co-manejo de las pesquerías, integrado a través de las comunidades, lo fundamental es la creación de consejos consultivos que pueden tener sus ejes en las municipalidades, quizá esto se esté desarrollando en algunas localidades, pero es fundamental que se motorice por parte de las jurisdicciones provinciales como un componente básico del acuerdo interjurisdiccional que haya, y de esa manera sospecho que se podrá tener un mayor control local del recurso que es sumamente difícil de fiscalizar y controlar.

Va a actuar como subsidiario del Estado, en un Estado que carece de recursos presupuestarios para ejercer un adecuado control, tanto a nivel nacional como provincial y también va generando en los sectores pesqueros fluviales cierta colaboración comunitaria, colaboración que es imprescindible para el mantenimiento del recurso, porque tradicionalmente se piensa que "una comunidad viable requiere de stocks de peces viables pero también los stocks de peces viables requieren una comunidad viable, que participe en el sector", o sea que hay que invertir muchas veces la ecuación para entender esto.

Fundamentalmente a través de la co-gestión, los funcionarios y las jurisdicciones locales van a tener el gran aporte del conocimiento local. Lo fundamental en cualquier estrategia que se haga de coordinación de políticas pesqueras es saber cuál es la visión de futuro a la que se quiere llegar, es una cuestión bastante difícil en estos tiempos en el país, pero no caigamos en la contradicción de la situación de "Alicia en el país de las maravillas" que decía "si no se sabe dónde quieres ir, cualquier camino te llevará ahí", por otro lado Colón dijo que " sabía dónde ir pero llegó a cualquier lado", en consecuencia espero que por lo menos, cualquier visión que se haga de un acuerdo interjurisdiccional respete mecanismos de real participación de los pescadores que son quienes tienen la mayoría del conocimiento sobre el recurso, tanto de las pesquerías fluviales como de las marítimas.

Dr. Bruno Schwesig

Los funcionarios de las distintas jurisdicciones que formamos parte de la cuenca del Plata tenemos en común el desafío de dar respuestas eficientes y eficaces para el desarrollo de nuestra sociedad, conservando los recursos naturales con que contamos, lo que constituye el real sustento de nuestra actividad económica.
En este momento lo que queremos compartir son las distintas experiencias de gestión de los recursos pesqueros que han llevado años consensuar y concretar en dos convenios y otras acciones surgidas tanto en la región con varias provincias como en nuestro gobierno provincial.
Convenios:

El primero es de carácter internacional suscrito con la República del Paraguay que marca un hecho trascendente para el Chaco, donde nuestra provincia fue pionera y protagónica demostrando el interés superior que esta gestión le asigna a los recursos naturales renovables. Después de varios años con la colaboración de la Cancillería Argentina se suscribió el convenio sobre conservación y desarrollo de los recursos ícticos en los tramos limítrofes de los ríos Paraná y Paraguay ratificado por ley nacional 25.048; integramos este convenio con la provincia de Corrientes, Misiones y Formosa junto a la hermana República del Paraguay.

Lo más acertado de este convenio es que nos permite discutir y consensuar medidas a adoptar en cuanto a épocas de veda, artes de pesca, especies, tamaños y cantidades de captura para las pesquerías comerciales y deportivas; como así también la zona de la reserva que se establecerá en el futuro. En este momento a partir del 1 de Noviembre hasta el 15 de Diciembre por 45 días, toda esta región de la cuenca está en veda total, tanto deportiva como comercial.

En el marco de este convenio, periódicamente nos reunimos para tratar temas que hacen al aporte de experiencias que permiten el enriquecimiento de lo actuado y nos permite establecer metas a seguir en materia de políticas pesqueras en nuestras aguas compartidas. A partir de estos logros obtenidos se trabajó en la firma de un convenio interprovincial con Corrientes, Formosa y Misiones que fue ratificado por el gobierno del Chaco mediante el decreto 1.598 del año `98. Como logro de los objetivos trazados, contemplamos la unificación de validez de licencias de pesca, un registro único de infractores y la validación cuali-cuantitativa del recurso íctico, el cual ya se encuentra ratificado por los Gobernadores de la región.

Evaluación:

En materia pesquera debo reconocer que el rol del Estado es asegurar la salud del recurso y su aprovechamiento sostenido, sin dejar de lado el aspecto social, cultural y económico que representa para la población, más aún cuando hay desocupación y desempleo. En este sentido estamos convencidos que mientras existan estas condiciones sociales el recurso pesquero se convierte en un medio de subsistencia de la gente.

Por otra parte y para que los análisis de medidas a adoptar surjan en las mejores condiciones, sabemos que el río Paraná tomado como cuenca baña las costas de nuestra provincia y en conjunto con los ríos Paraguay y Bermejo, no nos permite tomar con precisión el rendimiento pesquero, ni el stock del recurso, pero conocemos la presencia de poblaciones numerosas y comunidades ictícolas variadas, esta ictiofauna es considerada como la más diversificada de todas las regiones del mundo, muchas de ellas aprovechadas económicamente por el hombre, principalmente la gente que habita en zonas de riberas, con actividades extractivas de pesquerías comerciales y deportivas.

Los usuarios del recurso:

Tanto las organizaciones sociales que nuclea a pescadores deportivos como comerciales, participan activamente de las acciones que se desarrollan para un uso racional del recurso íctico. Tal es así que a través de sus instituciones se comercializan las licencias de pesca, precinto de pesca comercial y guía de traslado, lo que trae aparejado, a partir del beneficio económico que representa el porcentaje asignado en las ganancias un mayor control de la emisión de registros -ya que a mayor venta mejores réditos-, además ambos sectores al perseguir iguales objetivos también se constituyen en eficientes inspectores al denunciar situaciones irregulares que se producen en detrimento del recurso.

En este sentido, hemos trabajado en los últimos años en el relevamiento pesquero de nuestra provincia que nos permite asegurar, a través de los censos realizados que los responsables de la pesca comercial son aproximadamente 600 pescadores, que implica la misma cantidad de familias. No tenemos que olvidar que están contemplados los pescadores de subsistencia que utilizan el recurso como alimento diario para su familia.

Las especies de más valor comercial la representa el surubí con el 75 repartiéndose el resto con el patí, la boga, el pacú, el sábalo, el manguruyú y otras especies. Si bien formalmente se encuentran registrados 390 usuarios, el universo es de 600; un cálculo mínimo de extracción indica un promedio anual por pescador de 3.200 kg., 10 kg por día descontando la veda, lo que totaliza 2 millones de kg por año.

En el plano deportivo se registran 3.900 aficionados con licencia de pesca pero es una actividad dispersa que se desarrolla a lo largo de todos los cursos de agua limítrofes e interiores del Chaco, donde estimamos que la pesca deportiva alcanza 40.000 personas, o sea el 10de la población ribereña ubicada en los departamentos litorales. Si cada pescador saca 50 kg por año promedio, veremos que también están alrededor de los 2 millones de kg extraídos.
Investigación:

Trabajamos en lo que hace a la reproducción y cría de pacú, se han liberado unos 50.000 alevinos en este último ejercicio, se va a continuar con esta tarea, su producción comienza a fin de año, principios del próximo. Se comercializa la producción en forma directa, tenemos 15 establecimientos de piscicultura a los efectos de comercialización. Esta es una actividad nueva en nuestra provincia y también como recreativa por pesque y pague.

Cursos en puertos de desembarco pesquero: como apoyo del gobierno a las actividades de la pesca comercial, se dictaron cursos sobre técnicas de procesamiento y acondicionamiento de pescado de río. Se acondicionó y se puso en marcha un puerto de desembarco cuyo objetivo es valorizar el producto de la pesca de nuestra gente, lo que permitirá en un futuro cercano, a partir de las gestiones que se están realizando con Senasa poder ingresar al mercado dentro del ámbito federal y en consecuencia eliminar un poco lo que hace a procesos de descuento sobre la comercialización que incluso podría llegar al 100en ese sentido.

Educación, conservación y fiscalización:

En los últimos años hemos implementado una fuerte campaña educativa y de prevención denominada "Cuidemos nuestros ríos y peces" que tuvo como eje de la misma dos puntos fundamentales: el primero está referido a la educación y asesoramiento que recibieron los pescadores deportivos y comerciales. Los trabajos se realizaron en los principales caminos de la zona de ribera y en todo el trayecto de los ríos Paraná y Paraguay.

Se recorrieron más de 1000 km en operativos realizados en lancha. La tarea de fiscalización nos ha permitido sacar del circuito pesquero todas las artes prohibidas, si bien aún no estamos en niveles óptimos de nuestra meta, seguro que a medida que la gente vaya adquiriendo conocimiento sobre las disposiciones legales vigentes y sobre el valor que le debe dar al recurso, esto se irá depurando solo, sin necesidad de estar sobre ellos para que cumplan lo normado. "Todos somos buenos, pero cuando nos controlan somos mejores".

En este trabajo de fiscalización también colaboran en forma mancomunada la Prefectura Naval Argentina, a través de un convenio firmado en el año 1996, el Ministerio de la Producción y la Prefectura de la zona Paraná superior y Paraguay, la Policía Provincial y la Policía Aeronáutica. En este sentido, en el convenio internacional, Prefectura Naval Argentina es nuestra contraparte regional con la Prefectura Paraguay y que es en este momento la que se encarga - además de los organismos provinciales - de contralor y fiscalización de toda esta cuenca. Y a la par también estamos sobrevolando en estos momentos la zona del río gracias a la colaboración de Aeronáutica, a los efectos de la fiscalización y contralor con las distintas oficinas de las provincias que componemos este convenio.

Alternativa productiva:

A partir del rumbo que hemos dado a las pesquerías y considerando el impacto social que la actividad genera, desde la Subsecretaría que represento estuvimos y estamos siempre atentos a la búsqueda del desarrollo y aplicación de alternativas que acompañen al hombre en su actividad de pesca tanto deportiva como comercial, sin descuidar el cuidado y conservación de los recursos ícticos.

En este sentido y como lo apuntamos anteriormente, auspiciamos cursos de acondicionamiento de pescado de ríos dirigidos al sector de pesca artesanal, enseñando técnicas de filetear y embalaje con el objeto de que el sector interesado agregue mano de obra al producto primario y de esta manera lograr mayores ingresos. Los próximos pasos están dirigidos -orientado a los pescadores comerciales- al dictado de cursos de mimbrería costera mediante la utilización de madera de sauce para la construcción de sillas, sillones y mesas, aparadores, etc. de bajo costo y consumidos fundamentalmente por la comunidad estudiantil universitaria de Chaco y Corrientes.

También estamos interesados en capacitar a sectores en técnicas de embalsamamiento de cabezas de pescado que, como todos sabemos se tiran, y ofrecerlas en venta a turistas que visitan nuestra provincia. La reconversión del pescador comercial en guía de pesca es motivo de trabajo en estos momentos, teniendo en carpeta un curso con participación de otra área de gobierno, Prefectura Naval, periodistas especializados, federación de pesca, etc. apuntando un poco al turismo como generador de recursos directos al trabajador del río e indirectamente a la provincia por los ingresos generados a partir de la concurrencia de otros pescadores del resto del país y del extranjero.

Como dato importante merece destacarse que el pasado 22 y 23 de setiembre, la Isla del Cerrito fue escenario del primer torneo internacional de pesca del dorado con captura y devolución con tremendo éxito y gran repercusión demostrando el superior interés de la utilización de los recursos respetando la vida a favor de las próximas generaciones.

La piscicultura como alternativa, fue abordada desde el punto de vista del autoconsumo del productor, como actividad económica para venta de pescado fresco, fileteado, congelado, como actor fundamental del establecimiento de "pesque y pague", con miras a desarrollarse en nuestra provincia modalidades distintas y en distintos cursos de agua.

Acciones futuras:

Si bien estos objetivos han superado las expectativas de gestión para un mejor aprovechamiento del recurso, entendemos que es imprescindible afirmar los aspectos de regulación como: época de vedas, medidas de captura, especies, artes de pesca, zonas de reserva y otros aspectos que permita el uso sostenido de las pesquerías; es por ello, que estamos convencidos que si tomamos el río como cuenca, debemos compatibilizar metodologías con los distintos organismos de aplicación provinciales e internacionales con los cuales compartimos esta riqueza, a fin de implementar medidas conjuntas que lleguen a buen puerto, porque el único objetivo que creemos hay que tener presente en toda gestión, es que la problemática presenta distintos aspectos que pueden ser aprovechados por nuestra gente, la gente sabrá valorar todas las cosas que vayan saliendo en los distintos ámbitos de discusión.

Actualmente requerimos financiamiento para llevar adelante una serie de proyectos relacionados con el tema que son: la evaluación de las pesquerías, educación y divulgación, control y fiscalización, reproducción de nuestras especies ícticas de interés, cursos, charlas y otros temas que hacen a la necesidad de conocimiento de nuestra gente que está ávida de perfeccionarse para un mejor aprovechamiento del producto de nuestros ríos.

En este tiempo ha habido una experiencia muy importante y creo que un capital para las cuatro provincias, conjuntamente con la hermana República del Paraguay que ha permitido que en una mesa, tanto técnica - porque existen los consejos y comité coordinador que posibilita seguir avanzando - como jurídica, que es un aporte grandioso. Sin duda que en este marco, que es nuestra concepción, de trabajar como cuenca queremos tanto para arriba como para abajo algunos hechos en este sentido. Por supuesto que es un convenio que tiene gente técnica que está trabajando y permite que pueda reformularse, avanzar y las cosas que no están bien, poder reemplazarlas. Pero sin duda que con este concepto que tenemos las cuatro provincias junto con Paraguay, nos interesa mucho seguir avanzando con las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires.

Creo que en este manejo de cuenca estamos hablando con personas, además de lo que hace al manejo del recurso, por lo tanto cuando en un lugar estamos implementando una serie de normativas es importante que la gente converse y vea, por lo que nuestro convenio regional invita a las provincias vecinas, tal vez no al mismo convenio pero sí a algunas cuestiones en este sentido, porque los avances que estamos logrando de alguna forma necesitan en el marco de la cuenca una actitud semejante, planteando la misma equidad a Paraguay.

Dr. Esteban Puntín

Estas jornadas permiten agrupar tanto a los responsables de los Gobiernos Provinciales como a funcionarios del Gobierno de la Nación. Una discusión común, de preocupación de todos los sectores y que desde nuestra perspectiva, desde la provincia de Entre Ríos, requiere un urgente inicio de acciones y toma de decisiones al respecto.

Yo me voy a basar en algunas conclusiones o recomendaciones de un Seminario/ Taller que se hizo en nuestra provincia hace 15 días, tomar algunos aspectos de esa jornada que creemos son importantes de considerar para reafirmar algunas cosas que se han dicho.
La primera cuestión es la alta capacidad migratoria que tiene la fauna ictícola, que es muy importante. Muchos trabajos determinan y establecen la alta capacidad de movilidad del recurso ictícola.

En relación al sábalo, la migración obedece a dos o tres cuestiones:

A una de tipo "reproductiva", buscando condiciones favorables para su reproducción arriba (se va hacia el norte), y después los productos de la fecundación bajan hacia el sur y se ubican en ambientes lénticos o leníticos en donde buscan como "migración trófica" una mejor condición de alimentación y de protección hacia las especies predadoras.

Después de este camino - o por lo menos lo que nosotros tenemos en nuestra provincia - está implicado en las pesquerías. Las cuatro empresas más importantes que explotan el recurso en nuestra provincia son:

  • Transa, ubicada en Diamante
  • Curimba y Epuyén, en Victoria
  • Fordesi, una empresa familiar, producen aceite y harina de pescado.
  • Transa, Curimba y Epuyen comercializan el pescado fileteado o eviscerado y refrigerado.

En nuestra provincia, tomando los registros de exportación, que es el incremento que ha tenido la pesquería en Entre Ríos a partir del año `94 y comparando las exportaciones de frigoríficos entrerrianos con las exportaciones argentinas del recurso sábalo, se observa que hay un importante incremento de la producción industrial, y como consecuencia de la demanda de lo que es la captura comercial a partir del año `95 hasta llegar al año 2000 donde tenemos los registros cerrados y documentados, y fundamentalmente comparados con lo que son los cuadros de información aduanera en relación con la salida de pescado fresco en nuestra zona.

Muestra una figura con el crecimiento de las 3 industrias (sin contar la de Fordesi, que produce aceite y harina de pescado para producir productos para alimentar pollos), incremento de la producción en cada una de ellas.

Otra imagen que nos muestra la relación porcentual entre los niveles de exportación del puerto de Victoria, que nosotros lo hemos calificado como uno de los puertos de elaboración de productos de la pesca continental más importante del país.

Desde el puerto de Victoria, el total de cada una de las columnas es (en un período) de exportaciones (registrado solo en el año 2000 porque anteriormente no existen registros). La relación es entre el total de lo exportado y lo que sale del puerto de Victoria: una línea representa lo que entra a las empresas desde el puerto de Victoria y otra lo que entra de otros puertos (algunos son de nuestra provincia, pero gran parte son de otros puertos que van a las fábricas de Victoria -o sea al puerto de desembarco más importante del país de aguas continentales-, vienen también de la provincia de Santa Fe y Buenos Aires) y el tráfico es vía túnel o vía puente Zárate-Brazo Largo, ingresan a la provincia de Entre Ríos y son procesados en las fábricas de Curimba y Epuyén.

Lo que quiero decir con esto es que gran parte del pescado es sostenido en jurisdicciones de la provincia de Entre Ríos pero por motivos que tienen que ver (como el caso de la provincia de Buenos Aires) del no cobro de aranceles a las guías de pescado de gran exportación, resulta mucho más económico entrar pescado a la provincia de Entre Ríos, un mecanismo absolutamente legal, tiene que ver con planteos que se han hecho hasta este momento, en relación a la necesidad de combinar desde la información a las actividades.

Toda esta introducción sirve nada más que para reafirmar e intentar darle absoluta y total claridad a la necesidad - desde la visión de la necesaria conservación del recurso pesquero - de entender que el sábalo, el dorado, el surubí, no se sabe si están en jurisdicción entrerriana, santafesina, bonaerense o correntina.

Teniendo en claro esto, también la necesidad de conservar el recurso pesquero nos lleva a que cualquier medida que se tome debe tener una coordinación en lo que hace a las actividades de control, de fiscalización, pero también de monitoreo del recurso por el hecho de que todo lo que esté pasando en la pesquería entrerriana, está íntimamente ligado a la pesquería santafesina, mucho más a la bonaerense y generando una incidencia seguramente sobre el alto Paraná y sobre provincias, que hoy lo han planteado con claridad, están trabajando con mucho más claridad, con objetivos mucho más definidos y precisos desde hace mucho tiempo antes que las provincias que están vinculadas al recurso en el Paraná medio e inferior.

Entonces, de lo que nosotros hablamos es de medidas de orden precautorio antes del inicio y del transcurso de las discusiones que se tienen que dar entre las provincias de la zona del Paraná medio e inferior, precisamente la provincia de Entre Ríos, la de Santa Fe y la de Buenos Aires para generar actividades de fiscalización, control y monitoreo como planteábamos recién, mucho más estrictas, mucho más coordinadas, que no existan criterios en lo que hace a la diferencia que hay entre medir el pescado del hocico a la base de la cola en una, al final de la cola en otra y en la bifurcación de la aleta caudal en la otra provincia, esto es un ejemplo que dice que claramente tenemos que comenzar a discutir y ponernos rápidamente de acuerdo, antes de que el impacto que proviene de la pesquería o de la explotación del recurso (pesquería comercial) sea mucho más serio y mucho más importante que el que se está generando ahora.

Entonces, estas medidas de orden precautorio tienen que ver por ejemplo con, saber cuántos pescadores tenemos en la zona del Paraná medio e inferior, saber cuántos acopiadores, cuántas industrias, prohibir algunos aspectos que se están realizando en nuestra jurisdicción y que nos cuesta muchísimo determinar que es la pesca de arrastre.

Ya hablamos de la coordinación de las acciones de control y fiscalización, pero también es sumamente importante la integración de la información entre las tres provincias, la implementación (por eso adherimos a la propuesta del Subsecretario del Chaco) de vedas totales tanto comerciales como deportivas, tendremos que conversar este tema sumamente importante que es la pesca deportiva con devolución, y determinar desde el punto de vista biológico algunas particularidades del recurso que por ahí algunos pueden plantearlo con más precisión científica que yo, son de necesaria, importante y urgente determinación, por ejemplo saber precisamente cuáles son nuestras áreas de desove, para lo cual se está trabajando, hay que terminar estos trabajos y darle continuidad en el tiempo, determinar con precisión también cuáles son las particularidades de la migración del recurso, y por último implementar un monitoreo biológico que permita desde el punto de vista regional, recabar la información en forma coordinada y analizarla también interjurisdiccionalmente.

Entonces nosotros hablamos de la necesidad de superar barreras jurisdiccionales y como decía nuestro gobernador en esta reunión a la que hacía referencia en un principio de hace 15 días: "el río tiene que ser un factor de comunión, de unión entre las dos orillas y no un factor de diferencias, de discusiones y fundamentalmente de criterios distintos en que hace a la aplicación de las normativas y de las legislaciones de cada una de ellas".

Creemos que esto que hemos estado planteando son debilidades del sistema, pero que todavía tenemos la oportunidad de modificar esta realidad que estamos hoy discutiendo y que tiene que ver con un potencial y posible y seguramente severo impacto sobre el recurso pesquero.

Pero para que el árbol no nos tape el bosque tenemos que saber que sobre el recurso pesquero en primer lugar están como factor totalmente negativo y de incidencia absoluta, el tema de los represamientos o de las grandes obras de infraestructura en nuestro río; en segundo lugar los importantes niveles de contaminación, como es el caso de la contaminación industrial, urbana o agrícola; en tercer lugar la pesca comercial y deportiva indiscriminada, furtiva, irracional, no sustentable; en cuarto lugar los niveles de deforestación del alto Paraná; y en quinto lugar la introducción de especies exóticas. En el marco de la discusión tienen que estar estos cinco aspectos totalmente claros y precisos en la definición para que entendamos que el factor pesquería es uno de los cinco más importante que están afectando el recurso pesquero.

Y por último yo quería hacer una relación, también sobre un pensamiento de nuestro gobernador y tiene que ver con el criterio de que "cualquier política que tenga que ver con la preservación de los sistemas o de la reducción del consumo de los recursos naturales es sumamente difícil de ejecutar y efectivamente si los componentes más débiles, en este caso los componentes pobres del sistema no tienen un nivel de vida aceptable", en otras palabras, es absurdo pedirle a esos componentes pobres del sistema, concretamente los pescadores, que se preocupen por un eventual efecto que podría generar en un futuro lejano, mediato o inmediato su magro consumo actual, entonces, teniendo en cuenta a una amplia porción de la comunidad en nuestra región -que en Entre Ríos puede estar alrededor de los 10.000 personas o familias porque no lo sabemos con precisión que viven del recurso-, tenemos que atender también esa cuestión que fundamentalmente tiene que ver con la condición social de nuestros amigos, congéneres los pescadores.

Dr. Ovidio Eclessia

Dentro de las políticas de los recursos naturales hay dos tendencias bien claras en la Argentina:
Proteccionismo o preservación que trata sobre la intangibilidad de los recursos, esto es no usarlos, no tocarlos y mantenerlos tal cual y que se logra a través de los Parques Nacionales y las Reservas.

Conservacionismo, habla del uso racional, es decir el hombre puede hacer uso pero sin alterarlo, disminuirlo o maltratarlo.

Esta última es la que adoptó la provincia de Corrientes por razones políticas y económicas. Es así que en el año `52 se decreta la primer área de reserva nacional cuando entonces los dominios eran de la nación, no de las provincias, la reserva de Paso de la Patria; posteriormente en el `59 sale la de Esquina, en el `84 la de Bella Vista, en el `87 la de Goya y también el resto que queda desde Paso de la Patria a Ituzaingó, o sea que casi sobre 700 km de cuenca en el río Paraná, prácticamente 600 quedan como áreas de reserva, en la cual solo se permite la modalidad de pesca deportiva con caña, ril y dos señuelos, y quedan solamente 100 km que van desde Punta Santa Ana hasta Roque Ambrosio (límite sur con Saladas) en la cual se permite la pesca comercial tipo artesanal con redes. A su vez tenemos en el río Uruguay 700 km de cuenca donde también está prohibida la pesca con redes, únicamente se permite la pesca de tipo deportiva y hay un grupo de pescadores ribereños de subsistencia que se le autoriza una pesca en menor escala que es solo con espineles y de costa.

Luego también tenemos la reserva Iberá, que en el año `83 fue decretada y que si no estoy mal informado está próxima a ser declarada sitio Ramsar, eso está dentro del proteccionismo, no se permite ni la caza ni la pesca.

O sea que una serie de medidas tendientes a la conservación en el uso del recurso pero que por lo visto todavía no han dado el resultado esperado. Creo que esto pasa en gran parte por la comunidad en sí, tanto las instituciones y organismos oficiales y privados y los comunicadores sociales deben trabajar a través de la concientización sobre el uso y cuidado de los recursos, eso ayuda en gran parte.

El otro concepto importante a tener en cuenta es que los organismos contralores lo deben hacer sobre el recurso vivo, trabajando en el área o en el hábitat de las especies y esto hablando de fauna silvestre que engloba tanto el concepto para la fauna terrestre como acuática. También trabajar detrás del usuario, pero ahí estamos trabajando sobre el recurso muerto, o sea el daño ya está hecho. Trabajar más bien prevención en las áreas de concentración de aquellas especies que son objeto de mayor interés económico, ya sea deportivo como comercial. Concretamente para Corrientes está centrada la pesca tanto comercial como deportiva fundamentalmente en las especies de gran porte: surubí, pacú, boga y patí en la comercial; dorado, surubí, pacú y boga en la deportiva y lo que también notamos es que a partir del represamiento en el área de confluencia con Paraguay hasta Ituzaingó hay una concentración de los ejemplares de mayor porte que se mantiene hasta el momento. Es notable la diferencia de tallas que hay comparativamente ente un dorado de la zona de Esquina o de Goya con la de Paso de la Patria, Ituzaingó e Itaibaté; es lo mismo para el surubí y para el pacú.

Eso hace que haya que trabajar con más presencia sobre el área, si bien nuestra institución trata de controlar, pero las superficies son muy amplias, la presión pesquera es muy alta y permanente; se sabe que permanentemente hay mucho turismo pesquero en la zona norte de Corrientes, entonces no damos a basto con los controles, sumado a eso los problemas económicos.

Creo que pasa un poco por la concientización a través del uso racional de los recursos y también muchas veces cuando se decretan zonas de reserva hay que saber por qué y para qué se decretan, porque el tema no pasa por sacar un decreto y dejarlo ahí, sino que desde ahí comienza todo un trabajo de por qué y para qué que implica si es para protección de especies que están en peligro de extinción, si es para zonas específicas de estudios biológicos. No se debe dejar el decreto y que el Estado se encargue de controlarlo, sino que se deben cumplir los objetivos sobre esas zonas de reserva para lo que fueron creadas, sino no tiene sentido.

Lic. Oscar Padín

Hemos tenido la presentación de dos abogados en principio que han dado un marco muy adecuado para la discusión que queremos llevar adelante, este ha sido un aporte profesional a un área que no tan frecuentemente tenemos. Los representantes de las provincias han planteado un panorama que nos bajan a la realidad y yo debería complementar un poco la idea desde lo que son las políticas de Estado.

Las escasas y a veces poco felices políticas de Estado que aparecen desde el Gobierno Nacional. Lamentablemente el proceso de cambio constitucional no fue acompañado por una readecuación del sistema de gobierno, en el sentido de que mientras el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero retiró las naves de la investigación y del monitoreo de la fauna acuática continental, no hubo una contraparte que pudiera aparecer, ya desde el sistema de ciencia y técnica donde se hacen muchos esfuerzos pero son puntuales y desde ya no están coordinados, como desde las administraciones provinciales que obviamente conforman un mosaico muy heterogéneo de fortalezas y debilidades.

De todas maneras hay algunos hitos muy importantes como este convenio de pesca con el Paraguay que ha plasmado una larga lucha y un gran esfuerzo por parte de las administraciones provinciales con más de 10 años y se ha concretado y ha permitido por primera vez temer un instrumento jurídico de gran peso y que las mismas provincias le han dado esa riqueza y esa expresión de realidad, que tiene contacto directo con la gente y a lo cual graciosamente (y esto hay que decirlo) la Cancillería ha tenido que ir corriendo a ponerse a tono con estas iniciativas provinciales, con lo cual yo creo que todos hemos aprendido mucho, inclusive los que tuvimos la posibilidad de participar en este convenio.

La feliz iniciativa de ir incorporando otras provincias de la cuenca conforma algo que deberíamos haber tenido de antes, una verdadera política nacional sobre la administración de la cuenca, pero como dice el refrán "más vale tarde que nunca" y en eso estamos; estamos sobre un marco muy interesante con algunos matices innovadores que tenemos que valorar.

Cuáles son las disyuntivas o los caminos que tenemos desde la administración, los distintos ámbitos jurisdiccionales. Por un lado es evidente que podemos pasar de un Estado que no tiene ninguna estrategia hasta un estadio (que sería el óptimo) que compatibiliza el ordenamiento, el control y una liberalidad en lo que sería la capacidad de autogestión y la inversión privada. En realidad no circulamos ni por abajo ni por arriba, circulamos por el medio y a veces uno tiene la impresión de que reculamos al primer cuadrante, pero el caso es que no tenemos que perder de vista que el Estado pro-activo es el único que garantiza la gran riqueza de expresiones que se manifiestan desde la sociedad, desde los usuarios del recurso y si bien puede parecer a veces una especie de entelequia nunca tendremos que perderlo de vista y tenemos que tratar de trabajar para eso.

La estrategia nacional de desarrollo sustentable. Si bien considero que yo soy un gran escéptico del desarrollo sustentable (como decía Eclessia) tenemos que trabajar sobre el recurso vivo no sobre la leche derramada y evidentemente es el único marco que compatibiliza todas las expresiones más modernas sobre el uso de los recursos naturales.

Como parte de esta estrategia de desarrollo sustentable tenemos un marco que compatibiliza las acciones (los verbos) que tienen que ver con la planificación, la participación, la información para fortalecer las instituciones y disponer de una legislación adecuada, ya sea porque la que está no se aplica o porque requiere cierto nivel de armonización; pero además porque hay que incorporar esta dimensión ambiental en todos los marcos, macro y micro económicos. Ya la economía globalizada nos ha mostrado su cara más dura, su cara más cruel, más inhumana; y está en nosotros que a través de las economías regionales, podamos rescatar lo mejor de los valores que nos ofrecen los ecosistemas acuáticos y lo mejor de las capacidades humanas, de los pobladores que viven en el valle de inundación que están sentados sobre una fabulosa máquina de producir energía y que nosotros estamos malgastando de una manera que es prácticamente inmoral.

En ese sentido, y después de este discurso catastrofista, también creo que lo que han expresado y expuesto los representantes provinciales son realmente un marco de seriedad sobre el trabajo, al que hay que apoyar estimulando, criticando cuando hace falta, pero también poniendo el hombro porque las políticas de Estado no son el artificio de un grupo de cerebros iluminados que piensan en un lugar, en un gabinete determinado, sino que el Estado somos todos y todos lo días tenemos acciones que tienen un efecto directo sobre las políticas de gobierno.

El desarrollo sustentable se apoya en la calidad ambiental y en el crecimiento económico y en la equidad social. La equidad social es justamente un aspecto por el cual debe velar el sistema de comercialización. El sistema de comercialización evidentemente está evolucionando fuertemente, porque a los mercados tradicionales que son de las grandes exportaciones, que son las que modifican los números de la macroeconomía, estamos tratando de darle un marco distinto a pequeñas inversiones y a pequeñas iniciativas que disparen las economías regionales. A veces un pequeño fondo, muy reducido del presupuesto que tienen las provincias o el Estado nacional puede disparar procesos y puede tener un efecto de contagio muy grande.

Yo sé que las comunidades de pescadores, en general las comunidades de distintas disciplinas son en principio reactivas a introducir cambios de fondo pero, cuando ven ejemplos que son realmente ventajosos para los que han tenido la decisión de encararlos o cuando ven un Estado comprometido que está al lado de ellos trabajando para tratar de revertir la situación y no solamente en época de elecciones, evidentemente hay una respuesta positiva que observando desde un plano distinto, casi de extranjero dentro de la provincia, es evidente que resulta conmovedor, resulta gratificante.

Si pasamos específicamente a nuestro poder ejecutivo en los organismos de inspección de recursos acuáticos, hay un proceso que se puede vulnerar o saltear, yo creo que en la mayoría de los casos es por ignorancia o porque estamos embarcados en políticas de coyuntura, pero no cabe duda de que para poder planificar, primero hay que fortalecer; uno no puede planificar, no puede hablar de defender el recurso si la gente no ve que primero está defendida su familia; no se puede hablar de informar a la gente si antes los responsables de la planificación no se han sentado a planificar y a definir políticas de Estado o rumbos a seguir; no se puede en este caso tampoco legislar, y así sucesivamente llegamos a lo que significa el desarrollo sustentable.

Para mí este contexto, creo que nos marca un camino que es lo que significa el control de gestión, ahora, la mayoría de nosotros somos amateurs en la gestión, aparecemos en la gestión desde distintas áreas profesionales, desde distintas disciplinas y este proceso de gestión requiere profesionales de la gestión; en este sentido todos tratamos de hacer el mejor esfuerzo para entender los procesos, para desarrollar mecanismos participativos, para generar mecanismos de comunicación que nos permita recibir la información sobre las necesidades y revertir los conflictos a través de procesos de administración pero no es un camino fácil y de hecho requiere una formación más sólida de los administradores.

Desde las distintas áreas jurisdiccionales y de los distintos niveles del gobierno nacional y los gobiernos provinciales, los poderes que están definidos en cada jurisdicción y algunos ámbitos de acción, yo quiero rescatar también el Consejo Federal de Medio Ambiente, que ha sido creado con una resolución de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano, que ha sido reciclado durante esta administración y reimpulsado, y que concentra los más altos niveles de decisión en relación con el desarrollo de políticas ambientales. Constituye un área de consenso para políticas ambientales y si bien no es vinculante, desde ya expresa la voluntad, la intención y el interés de las distintas provincias de algunos de los temas que son de interés común.

En este tipo de acciones quiero rescatar la postura de la Prefectura Naval Argentina y de la Gendarmería en los roles de fiscalización, control y de apoyo logístico para muchas de las acciones que se desarrollan. Pero también quiero rescatar la importancia de que los miembros del poder legislativo acompañen muchas de estas acciones, porque ese contacto directo con la problemática, esa participación es la que garantiza que la promoción de nueva legislación o el ordenamiento de la legislación pueda expresar realmente las necesidades de la gente.
En este contexto los componentes o los mecanismos de la gestión obviamente tienen que ser mecanismos participativos que permitan la elaboración de acuerdos con el sector privado, con las ONGs y el Gobierno en este proceso o en esta visión de la gestión sustentable, sobre todo la participación pública para la asignación de recursos, en muchas áreas esto se ha visto, se ha desarrollado y se pueden ver mecanismos que son alentadores, en otras todavía estamos muy en pañales.

La gestión integrada de los recursos, que deviene de un conocimiento o de una comprensión de la importancia o de la visión ecosistémica, esto quiere decir que tenemos que salvar la visión anacrónica del pasado que todavía se expresa en la gestión de los recursos marinos que tiene que ver con una visión apoyada en 3, 4 ó 5 especies que tienen mercado tradicional e interés económico directo y pasar a comprender que si no conservamos el sistema en su conjunto no podemos conservar la producción de una de sus especies que puede ser en todo caso la de mayor interés.

Afortunadamente el colapso de la merluza, y digo afortunadamente en este sentido porque no hay mal que por bien no venga, también ha hecho que se reflexione y esto es una discusión permanente en el ámbito del Consejo Federal Pesquero que atiende a la pesca marina, que es muy importante revalorizar las economías regionales, la pesca costera y sobre todo ha ido introduciendo con algunos altibajos (alguna recaída siempre tenemos porque aparecen y desaparecen figuras del pasado) y en ese sentido creo que estamos avanzando positivamente en un proceso de cuotificación que tiene como meta la asignación de la propiedad transitoria sobre el recurso que hace que haya un marco jurídico más previsible para las inversiones del sector.

En este contexto tengo que reivindicar la concepción federal; esta concepción federal no tiene más objetivo que la visión interjurisdiccional, yo creo que esta visión interjurisdiccional tiene que estar alimentada por un proceso de comunicación y de progreso que está muy asociado con la región. El COFEMA (Consejo Federal de Medio Ambiente) tiene regiones previstas como el NEA en este caso, que evidentemente expresan una realidad regional y hacen que quienes se sientan en la mesa tengan en la visión un problema común y un mismo objetivo, o por lo menos parecidos.

El rol del Estado Nacional es obviamente compatibilizar, coordinar y sobre todo elaborar un marco adecuado para este desarrollo de políticas interjurisdiccionales a nivel internacional, que tiene que ver tanto la aplicación de este convenio que citaba el Dr. Schwesig como también con otras convenciones y convenios que tienen que ver con la protección de la biodiversidad y de los humedales.

En particular para la cuenca del Plata hay una cantidad de metas, acciones, proyectos que con mayor o menor fuerza estamos desarrollando, pero quisiera aprovechar el último minuto que tengo para decirles que más allá de la idea de poder construir o reconstruir un sistema de monitoreo común, de que se establezcan mecanismos de fiscalización común que ayuden a avanzar sobre permisos de reconocimiento compartido y otro tipo de acciones que son recursos administrativos que ayudan, lo importante también es pensar en que la gestión de los recursos con una concepción distinta, una concepción más moderna requiere una reingeniería total de los sistemas.

En la publicación de los documentos habrá más detalles, más información, pero yo creo que las áreas administrativas tienen que abandonar esa visión piramidal y esa organización autoritaria tradicional, donde el dogma es organizar, administrar y controlar, y pasar a una visión de organización inteligente, lo que hacemos todos en la realidad cuando nos faltan recursos, apelamos a los amigos, a los contactos, a cartera de clientes, y establecemos una red intelectual de comunicación de donde recogemos lo que necesitamos y como contraparte tratamos de ayudar a complementar lo que al otro le falta; esto que se parece mucho al mercado del trueque es a lo que nos ha llevado en cierta forma la macroeconomía y es bueno que tomemos de esa debilidad fortaleza, que pensemos que la clave de una organización inteligente está en la visión, en los valores y en los modelos mentales.

La visión es esa entelequia que podemos buscarnos sobre el desarrollo sustentable o sobre qué calidad de vida queremos para nuestra gente. Los valores son los tradicionales que no vamos a descubrir pero que tenemos que recrear todos los días en nuestra actividad. Y los modelos mentales son los que nos proveen una real calificación de los funcionarios, no podemos seguir con funcionarios que caen del cielo según cambia la administración, sino que hay que darle continuidad a estas gestiones, verdaderas políticas de Estado que se apoyen en profesionales que realmente todos los días están haciendo un tremendo esfuerzo por capacitarse y para tratar de hacer lo mejor posible su trabajo.

Además no debemos descuidar, y esto los colegas científicos les podrá sonar un poco irritante, pero nosotros no podemos descuidar el rol de la intuición, la intuición no traída de los pelos, ni sacada de la galera sino como el profesional que percibe que por ahí debe andar la cosa y arrima, es decir, no podemos quedar paralizados esperando que haya el mejor diagnóstico de la cuenca, la mejor investigación, el mejor sistema de monitoreo, sino que ya con los elementos que tenemos, tenemos que trabajar; esta intuición nos indica claramente a todos los funcionarios dónde están las cosas críticas, la gente todos los días nos hace saber cuáles son las cosas críticas y creo que tenemos que valorizar estas iniciativas.

Por último quisiera plantear que la administración de los recursos naturales tiene que romper en este momento las ligaduras que la atan a las estructuras burocráticas tradicionales, porque la situación de estos recursos está directamente ligada a la situación social de la gente. En este sentido creo que tenemos que rescatar esta visión natural y ecosistémica y tenemos que actuar en consecuencia.

El marco, además del desarrollo sustentable es una verdadera valoración de los humedales, no como sumideros de toda clase de desperdicios y de efluentes, sino como una real fuente de recursos y una real salida o alternativa que tenemos al alcance de la mano y que tenemos la responsabilidad de administrar correctamente.

  

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