Argentina /
Crisis pesquera en el Paraná
PESCADORES DENUNCIAN A UN FRIGORÍFICO
ANTE EL DEFENSOR DEL PUEBLO
• Aseguran que el frigorífico “Epuyén” -exportador de pescado de río- realiza prácticas “monopólicas y depredatorias”.
• El Defensor del Pueblo de Santa Fe se comprometió a reclamar políticas pesqueras unificadas para toda la cuenca.
• Analizan a nivel nacional nueva veda para el sábalo a partir de noviembre.
“Mientras en Santa Fe el tamaño de las piezas permitidas es de 42 centímetros, en Victoria un frigorífico compra piezas de 38”.
Foto: camión refrigerado de Epuyén.
Santa Fe, 19 setiembre 2007 (Análisis Digital).- Un grupo de pescadores santafesinos denunció que el frigorífico Epuyén de la ciudad entrerriana de Victoria, “es el culpable” de que el gobierno nacional analice nuevamente decretar la veda del sábalo, ya que “no respetan las medidas mínimas de las piezas, los límites de extracción ni la cantidad de pescados que exportan”. Por su parte pescadores de Diamante, en la vecina provincia de Entre Ríos, reconocieron que las denuncias de los pescadores santafesinos “tienen sustento, ya que se sabe desde siempre lo que hace Epuyén".
El defensor del Pueblo de Santa Fe, Carlos Bermúdez, se comprometió a trabajar conjuntamente con el Defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, a los fines de reclamar políticas pesqueras unificadas para toda la cuenca del Paraná, de manera tal de articular políticas eficaces de protección de los recursos pesqueros.
En el mediodía del lunes un grupo de pescadores cortó ambas manos de la avenida Circunvalación de Rosario, frente al acceso al puente a Victoria, en reclamo por un aumento en el monto de los subsidios que reciben para compensar la prohibición de pescar y por la incorporación al padrón de beneficiaros de unos 800 trabajadores que no estarían contemplados para recibir el subsidio que otorga la provincia de Santa Fe.
La protesta se produjo también ante la posibilidad de decretarse una nueva veda para la pesca del sábalo, que se iniciaría el 1º de noviembre y se extendería por tres meses. De concretarse la medida que estudia el gobierno nacional, se asestaría un fuerte golpe sobre la economía de cientos de familias de pescadores industriales de Santa Fe y Entre Ríos, especialmente en Victoria y Diamante donde se concentra el mayor número de pescadores, acopiadores y frigoríficos.
En medio de esta situación, algunos dirigentes gremiales de Entre Ríos se reunieron con autoridades de la provincia y el intendente de Victoria, César Garcilazo, con la intención de presionar para que se le otorgue al frigorífico Epuyén, de esa ciudad, un aumento del cupo para sus exportaciones. Sucede que la firma dejó de comprar pescado a los trabajadores del río, dado que ya vendió a Brasil y Colombia, fundamentalmente, el límite de toneladas que le correspondía, pero pretende que se le autorice más ya que tiene sus cámaras “abarrotadas de pescado”, según admitió el propietario, Oscar Poletti.
Epuyén es el frigorífico de pescado de río más grande del país. Grupos ecologistas y distintos sectores vinculados al turismo y el comercio afín, tanto en Entre Ríos como en Santa Fe, denunciaron que es “el principal responsable de la disminución de sábalos que se registró el año pasado en toda la cuenca”.
En la protesta, los pescadores santafesinos volvieron a acusar a Poletti por sus prácticas “monopólicas y depredatorias que afectan a todos los trabajadores que vivimos de este recurso”.
Reunión con el ombudsman
En la reunión con el Defensor del Pueblo santafesino, los pescadores manifestaron que se agotaron las instancias de diálogo con las autoridades y que la provincia no habría cumplido con lo acordado en materia de subsidios, lo que generó la protesta.
Asimismo, expresaron que “no hay oposición a la veda” y están de acuerdo en “defender la protección de los recursos ictícolas”, pero se mostraron “preocupados porque mientras en la provincia de Santa Fe se obliga a cumplir con la legislación vigente, en la provincia de Entre Ríos hay quien no respeta el acuerdo preexistente e incita a los pescadores para que extraigan piezas de menor tamaño al permitido, incurriendo en una auténtica devastación del sábalo, que constituye la base de la pirámide alimentaria del río Paraná”.
Concretamente, le explicaron al Defensor del Pueblo que “mientras en Santa Fe el tamaño de las piezas permitidas es de 42 centímetros, en Victoria un frigorífico compra piezas de 38”. Además denunciaron diferencias en el tamaño de las redes. “Nosotros estamos obligados a utilizar mallas con nudos cada 16 centímetros, en cambio esta gente le proporciona a sus pescadores redes de 14 centímetros”, indicaron.
Mediación con la Nación
Bermúdez recibió a los pescadores en la sede de la Defensoría del Pueblo y tras dialogar con ellos y tomar nota de sus demandas, aceptó mediar con las autoridades provinciales para elevar sus inquietudes. Asimismo, se comprometió a trabajar conjuntamente con el defensor del Pueblo de la Nación, a los fines de reclamar políticas pesqueras unificadas para toda la cuenca del Paraná, de manera tal de articular políticas eficaces de protección de los recursos pesqueros.
En Diamante
Por su parte, algunos trabajadores y pescadores de Diamante reconocieron que las denuncias de los santafesinos “tienen sustento, ya que se sabe desde siempre lo que hace Epuyén”. En declaraciones realizadas al sitio digital Diamante Noticias, aclararon que “Santa Fe también tiene una buena cuota de responsabilidad en el conflicto”. “Lo que pasa es que en Entre Ríos hay cuatro frigoríficos, en cambio enfrente hay 11, entonces por más que intenten hacer las cosas bien, siempre el impacto que provocarán ellos será mayor que el nuestro”, señalaron.
En ese sentido, explicaron que “la Nación impuso para la explotación comercial del sábalo un máximo de 8.000 toneladas (3.600 para Entre Ríos y 4.275 para Santa Fe). A Epuyén le autorizaron 1.300 toneladas, pero enseguida alcanzó ese límite y ahora quiere lograr que le den más cupo, poniendo en riesgo el recurso y la actividad”. Además, señalaron que “no se sabe qué puede pasar si a esta gente le permiten que haga lo que quiera y le autorizan que siga pescando y comprando todo”.
Reconversión a cerdos y chacinados
También en Diamante se encuentra emplazado el frigorífico Lyon City, que tuvo una importante merma en su producción debido a la suspensión de las exportaciones y la veda que se impuso para la pesca del sábalo. La economía de la ciudad sintió el cimbronazo cuando el frigorífico se vio obligado a reducir su actividad y suspendió empleados a comienzos del año pasado. Luego, con el levantamiento parcial de la suspensión que decretó el Ministerio de Economía de la Nación (hasta 8.000 toneladas por año), comenzó a recuperarse lentamente, e incluso sus dueños reconvirtieron parte de la planta para la cría de cerdos y explotación de chacinados.
“Su conducta, lo mismo que la de la mayoría de los frigoríficos y acopiadores ha sido desde entonces muy prolija”, reconoció una fuente del gobierno de Entre Ríos consultada por el sitio digital, “el problema es Epuyén porque tenemos indicios que exportó varias toneladas más del tope que tenía, pero ese es un problema de la Aduana o del Senasa, no de la provincia”, se justificó.
Fuente: Análisis Digital y Diamante Noticias



