Gran Chaco /

Debatieron sobre la sustentabilidad
de la pesca en el Gran Chaco

  • Con una amplia representatividad de organismos estatales y ONGs de Argentina, Bolivia y Paraguay se desarrolló la mesa de diálogo sobre producción pesquera y comunidades.
  • Fue en el marco del Encuentro Mundial Chaco 2010, que finaliza hoy en la ciudad de Asunción.
  • Se consensuaron las líneas prioritarias de acción para garantizar la sustentabilidad de las pesquerías y promover la conservación de los hábitats naturales en la región.

Las comunidades y los recursos pesqueros de los ríos, son sumamente vulnerables a los efectos de la sobrepesca, del cambio climático, del mal manejo del agua, de las grandes obras de infraestructura como las represas y las conexiones viales mal diseñadas que siguen construyéndose en la región. Foto Proteger

Asunción, 7 octubre 2010.- En el marco del Encuentro Mundial Chaco 2010 que culmina hoy en esta ciudad, se desarrolló la mesa de diálogo sobre Producción Pesquera y Comunidades, con el objetivo de identificar los principales problemas de la pesca en el Gran Chaco y consensuar acciones prioritarias, que estuvo coordinada por la Fundación PROTEGER.

En las exposiciones, Luis María de la Cruz, representante de FUNGIR y Julieta Peteán, del programa Agua, Humedales y Pesca de PROTEGER, puntualizaron las iniciativas y las dificultades que se presentan en las cuencas de los ríos Pilcomayo, Paraná y Paraguay.

En ese sentido, y con el aporte de los asistentes, se intentó esbozar un mapa de situación con los proyectos y programas en marcha en la región. Mientras que en una segunda instancia se debatieron aspectos estratégicos referidos a la sustentabilidad de la pesca en el Gran Chaco.

De la reunión participaron representantes de organizaciones como la Dirección Nacional de Biodiversidad de la Secretaría del Ambiente (SEAM), Paraguay; Dirección Nacional de Pesca (SEAM); Gobierno de Presidente Hayes, Paraguay; Concejo Municipal Villamontes, Bolivia; Secretaría de Medio Ambiente, Salta, Argentina; Subsecretaría de Recursos Naturales de la Provincia del Chaco, Argentina; Comité Trinacional Pilcomayo (Argentina, Bolivia, Paraguay); Comité Holandés de la UICN; CERDET, Bolivia; Guyra Paraguay; Fundación FUNGIR, Argentina; Fundación PROTEGER, Argentina; Mingará, Asociación de Desarrollo Sustentable, Paraguay; Cooperativa Neuland, Paraguay; Cooperativa Chortitzer, Filadelfia, Paraguay; y Asociación de Ganaderos, Paraguay, entre otros.

Los usos de los ríos

De la Cruz disertó sobre la situación que se vive en la cuenca del Pilcomayo haciendo referencia a los usos de los ríos. “En Formosa, Argentina, y en todo Paraguay hay interés en el uso del río para el agua, por ejemplo para ganadería. Entretanto en Salta, Argentina, como en la cuenca del Pilcomayo en Bolivia se busca el aprovechamiento pesquero. Las definiciones políticas que se toman tienen que ver con estas pretensiones de uso”, explicó.

“Hay que determinar -continuó- las zonas críticas de sobrepesca, porque si no la misma práctica de pesca se va a ir transformando en la condena de la propia actividad”. Luego agregó: “Son necesarias políticas públicas claras para garantizar la sustentabilidad de la pesca en las zonas comerciales y también donde se pesca para subsistir”.

Por su parte, Peteán se refirió a la importancia que tienen los humedales del Gran Chaco para los recursos pesqueros y por lo tanto para las comunidades de pescadores. “Por ejemplo hay dos sitios Ramsar que son prioritarios para la conservación y que están sobre el corredor de agua dulce más importante del mundo que va desde el Pantanal, en el Mato Grosso, hasta el río de la Plata. Uno es Jaaukanigás, en la provincia de Santa Fe, y el otro es el sitio Humedales Chaco, entre ambos conforman un área de un millón de hectáreas. Ahí hay mucha gente que vive y depende de que los recursos naturales estén bien”.

La especialista de Proteger explicó que “debemos avanzar hacia alternativas de mejores prácticas de manejo de la pesca, basadas en la comunidad y en acuerdo con las autoridades de aplicación. Lo que pretendemos es que los usuarios de los recursos, que viven y dependen de ellos, estén involucrados desde el principio en las decisiones y en las políticas de manejo, con los aportes científicos, técnicos y del sector privado necesarios”.

Durante la mesa de diálogo se compartieron experiencias y se buscó establecer sinergias entre las organizaciones a partir de los puntos en común tanto en sus objetivos como en su trabajo.

Criterios comunes

Asimismo se definieron una serie de acciones prioritarias para la sustentabilidad de la pesca en el Gran Chaco, entre las que se encuentra la necesidad de articular y desarrollar estudios de fecundidad y período reproductivo de peces de interés comercial para la conservación, así como sobre hábitats y procesos. Además se concluyó que es necesario contar con sustento científico para la toma de decisiones sobre los períodos de veda.

Los asistentes también pusieron de relieve que se debe debatir ampliamente para encontrar una solución a la problemática subsidios versus recursos económicos para el adecuado manejo de las pesquerías y mejora de la calidad de vida de las comunidades pesqueras.

A partir de experiencias existentes en Argentina y Paraguay, se propuso desarrollar protocolos consensuados de monitoreo tanto para poblaciones de peces como ambientales. Otro de los aspectos a considerar es el de las obras de infraestructura (existentes y propuestas) para implementar acciones preventivas e impedir el desarrollo de aquellas que impacten negativamente en las migraciones longitudinales y transversales de los peces.

Los participantes remarcaron la necesidad de realizar una identificación permanente de áreas críticas y que sean tomadas en cuenta para las acciones prioritarias en la Cuenca del Pilcomayo que tiene una gran variabilidad en su caudal.

Por otra parte, se solicitó promover el desarrollo de programas de conservación de especies nativas en áreas de conservación a través de reservas ícticas, áreas de interés pesquero con manejo diferenciado, sistemas efectivos de control de la pesca, entre otras. Mientras que paralelamente –se acordó-, se deben realizar investigaciones para generar estrategias compartidas de conservación de hábitats, principalmente humedales, frente a las alteraciones que producen por ejemplo las plantaciones de eucaliptos y de arroz a gran escala, entre otras.

A partir de algunas experiencias sobre acuicultura comunitaria de especies nativas, realizadas por ejemplo en la zona central del Paraguay, se solicitó iniciar un trabajo de evaluación y sistematización en vista a una posible replicación en otras comunidades.

Un punto de especial atención fue la presentación de iniciativas de agregado de valor y certificación de productos, señalando las ventajas de apuntar a mercados diferenciados. En ese sentido se mencionaron alternativas como certificar productos provenientes de áreas de conservación como Reservas de la Biósfera, Sitios Ramsar y Patrimonio de la Humanidad.

Los asistentes también hicieron hincapié en buscar la unificación de criterios para la conservación y uso de los recursos que incluya el marco legal-institucional. Se destacó además la necesidad de desarrollar una fuerte estrategia de comunicación, educación y concienciación sobre las necesidades de las comunidades ribereñas y la conservación y acceso a sus recursos.

Desarrollo local

Peteán también explicó que el trabajo modelo que desarrolla Proteger “está enfocado en las comunidades de pescadores que viven en el borde oriental del Chaco Húmedo, en los ríos Paraná y Paraguay. A partir del monitoreo comunitario, el buen manejo pesquero y la puesta en valor, apuntamos al desarrollo local integral de los poblados ribereños, y la mejora de los ingresos, la capacitación y la calidad de vida”.

“Si hablamos de Cuenca del Plata y sus ríos, el Chaco está ahí. Y si hablamos del agua, nunca está vacía, los humedales tampoco: en todos los lugares donde hay ríos y humedales hay peces, y si hay peces hay comunidades pesqueras, y es mucha gente. Lo que sucede es que es un sector que ha permanecido hasta ahora prácticamente invisible”, aseguró Peteán.

“Además -precisó-, los recursos pesqueros de los ríos son sumamente vulnerables a los efectos de la sobrepesca, del cambio climático, del mal manejo del agua, de las grandes obras de infraestructura como las represas y las conexiones viales mal diseñadas que siguen construyéndose en la cuenca”.

“A diferencia de la pesca marítima donde la relación entre volumen de captura de peces y gente beneficiada es una, el beneficio social de la pesca artesanal comercial en el Gran Chaco – Cuenca del Plata es muy impresionante en relación a la cantidad de gente que trabaja, se alimenta y vive del recurso” –subrayó finalmente Peteán.

Fuente: Prensa/Proteger
MÁS INFORMACIÓN

Encuentro Mundial Gran Chaco 2010
http://www.proteger.org.ar/busqueda.php?qry=Gran%20Chaco

Pesca artesanal y comunidades
http://www.proteger.org.ar/busqueda.php?qry=Pesca

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