
Mientras las condiciones atmosféricas de El Niño se debilitarían hacia el fin del otoño, el escurrimiento en la cuenca produciría altos niveles en el río Paraná. En la imagen, el Paraná frente a la ciudad homónima. Foto PROTEGER
Buenos Aires, 19 marzo 2010.- El pronóstico de Eduardo Flamenco, del Instituto de Clima y Agua del INTA, indica el volumen en hectómetros cúbicos que escurriría en el Paraná en el otoño e invierno 2010 a la altura de Corrientes, lo que permite deducir que en todo el litoral fluvial habría importantes niveles de crecida en ese período. No obstante, según el pronóstico, los picos de crecida que se estarían registrando en el Paraná serían menores a los que provocaron las inundaciones históricas de 1983, 1992 y 1998. Entretanto los modelos estadísticos y dinámicos de la NOAA estarían indicando el debilitamiento del fenómeno de El Niño, con tendencia a condiciones normales hacia el fin del otoño en las temperaturas superficiales del mar en la franja ecuatorial del Océano Pacífico.
