Argentina /

El problema de la expansión agrícola,
carta del biólogo Raúl Montenegro

Soja hasta el borde de la banquina, anulando los últimos reservorios de vida silvestre. Autopista Rosario-Buenos Aires. Foto: J. Peteán / PROTEGER

Soja transgénica hasta el borde de la banquina, anulando los últimos reservorios de vida silvestre. Autopista Buenos Aires-Rosario. Foto: J. Peteán / PROTEGER

Por Raúl Montenegro, Córdoba, 20 de junio de 2003.- La soja no sólo mata ambientes nativos, no sólo mata la salud y los territorios indígenas, no sólo mata la diversidad agroproductiva de un país, no sólo enferma y hace morir a la gente con sus plaguicidas, también instaló una forma perversa de neocolonialismo. Poco se dice del inédito experimento epidemiológico que desató el cultivo de soja en Argentina, Brasil y Paraguay -por sólo citar algunos de los países-víctima. ¿Saben ustedes que los médicos rurales, y los que atienden poblaciones de bordes urbanos están desesperados por los valores de morbilidad y mortalidad que se están registrando? (…)

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