Argentina / humedales en peligro

Terraplenes: ahora Entre Ríos,
una enfermedad que crece

  • La empresa holandesa Bema Agri B.V. construye terraplenes ilegales en islas de Entre Ríos.
  • El gobierno intimó a los responsables a cesar las actividades y dio un plazo de 60 días para regularizar la situación.
  • Las obras secan lagunas y modifican ecosistemas irremplazables que amortiguan inundaciones, son criaderos de peces y proveen de agua de muy alta calidad.
Las grandes maquinarias dan cuenta de modificaciones de enorme magnitud en el Delta del Paraná. Foto Miguel Alfaro, Centro Ecologista Renacer

Las grandes maquinarias dan cuenta de modificaciones de enorme magnitud en el Delta del Paraná. Foto Miguel Alfaro, Centro Ecologista Renacer

Villa Constitución, 17 diciembre 2008.- Una empresa holandesa está construyendo terraplenes ilegales en la isla entrerriana de Itapé, en pleno Delta del Paraná, frente a la localidad santafesina de Villa Constitución. Los humedales afectados abarcarían una superficie de 10 mil hectáreas ubicadas entre los arroyos Los Laureles y San Lorenzo Viejo y la Laguna de Montiel, jurisdicción de la municipalidad de Victoria, Entre Ríos.

Según un informe oficial las tareas están a cargo de la empresa BEMA AGRI B.V., con sede en Groningen, Holanda, que “no ha solicitado permiso para la realización de la obra hidráulica constatada”.

Pobladores de la zona habían denunciado que los promotores del emprendimiento ya secaron lagunas y que los terraplenes tendrían una longitud de más de diez kilómetros con una altura de seis metros, y estarían destinados a una explotación agropecuaria.

Hace pocas horas habitantes de Villa Constitución observaron un “mosquito” trabajando en esta zona de islas “lo que hace suponer que ya están sembrando”.

El movimiento de tierras comenzó hace varios meses en la zona denominada Cuatro Bocas, canalizando humedales y extrayendo agua mediante bombeo. A los terraplenes ilegales ya construidos, se sumarían otros con el objetivo de subdividir el terreno en parcelas para distintos emprendimientos productivos.

Entretanto, organizaciones ambientalistas como el Centro Ecologista Renacer, con sede en Villa Constitución, Santa Fe y la Fundación M´Biguá con oficina en Paraná, Entre Ríos, iniciaron una búsqueda de información. En una respuesta oficial del gobierno entrerriano dirigida a M’Biguá, al momento de la inspección se encontraron dos tractores, una retroexcavadora y herramientas agrícolas.

El informe oficial también deja en claro que la empresa BEMA AGRI B.V. no ha solicitado permiso para la realización de la obra hidráulica. (ver PDF)

El Consejo Regulador del Uso de Fuentes de Agua de Entre Ríos (CORUFA), en virtud del poder de policía y como autoridad de aplicación, procedió a intimar a la empresa a suspender la obra y presentar -en un plazo de 60 días- la documentación necesaria para evaluar el permiso correspondiente.

Los pobladores afirman que un emprendimiento de esas características demanda una inversión altísima. Incluso estaría en construcción una pista de aterrizaje para aviones de pequeño porte o helicópteros y el montaje de una caleta para barcazas, de acuerdo a insistentes versiones.

“Aquí no queda más una nutria o un carpincho ni por casualidad, y si vacían las lagunas también va a afectar a la pesca. A eso hay que agregarle que están desmontando toda la zona, donde había árboles autóctonos”, alertó un lugareño. Los pobladores dicen que “hace meses que los holandeses utilizaban retroexcavadoras y tractores para levantar terraplenes de más de cuatro metros de altura y construir canales, al parecer para vaciar lagunas”, según consigna el diario La Capital de Rosario.

Impactos

“Vemos con gran preocupación como, cada vez más, empresas privadas modifican, sin autorización, islas y humedales en el Delta y en todo el litoral fluvial de la Argentina. Ocurre lo mismo en Corrientes, Buenos Aires, Santa Fe y ahora, Entre Ríos, incluso en zonas declaradas reservas o de muy alta biodiversidad, señaló hoy Julieta Peteán, coordinadora del programa Agua, Humedales y Pesca de la Fundación PROTEGER.

“Los humedales del Paraná son indispensables para el bienestar humano. Proveen agua dulce de alta calidad, son los grandes criaderos naturales de peces y amortiguan los efectos de las inundaciones, entre muchas otras funciones irremplazables”, añadió.

“Si cada empresario hace lo que quiere sin la debida autorización, pone en peligro al ecosistema, sus funciones y recursos, y principalmente a la gente, pero parece que pocos lo llegan a comprender este impacto. Construir terraplenes ilegales no es un emprendimiento productivo, es un emprendimiento destructivo”, remató la experta.

Una enfermedad que crece

La primera luz roja de alerta llegó desde los pobladores de Yahaveré, Corrientes, quienes denunciaron a una poderosa empresa agropecuaria por la construcción de terraplenes ilegales en los Esteros del Iberá, en un área declarada reserva natural provincial desde 1982.

Las familias afectadas por las obras, que no contaban con estudios de impacto ambiental, recurrieron a la Justicia y ganaron el juicio en un fallo histórico que obliga a la firma que construyó los terraplenes a destruirlos. La decisión judicial se conoció en noviembre de 2007 y hoy los habitantes del paraje Yahaveré siguen reclamando al gobierno que se cumpla el veredicto.

Por su parte vecinos de la localidad bonaerense de Baradero vienen denunciando desde hace meses a la firma Pazzaglia Hnos. por la ejecución de obras que modifican la zona de islas que se encuentran en el Delta del Paraná para encarar emprendimientos agropecuarios. Las islas afectadas están entre los ríos Baradero, Paraná Guazú y Paraná de las Palmas, a la altura del kilómetro 140 de la ruta 9 que une Rosario con la capital del país.

Otro tanto se verifica en las islas entrerrianas colindantes a la conexión vial Rosario-Victoria que atraviesa los 60 kilómetros de la planicie aluvial del Paraná. En este caso las “bajadas” a las islas facilitan el acceso y la ocupación de las mismas y esto explica la construcción, también allí, de extensos terraplenes.

En todos los casos, incluyendo el de la isla entrerriana de Itapé, las obras se realizaron sin hacerse los estudios de impacto ambiental indispensables para evaluar el daño que producirían o contar con autorizaciones.

Además, preocupa que la modalidad de levantar terraplenes en las zonas de islas y humedales fluviales a lo largo del río Paraná se esté “naturalizando” y expandiendo sin límites.

Fuente: Prensa PROTEGER

CONTACTOS PARA LA PRENSA

Centro Ecologista Renacer

Miguel A. Alfaro: Tel. 03400-474689

José M. Borrero: Tel. 03400-471640

Fundación PROTEGER

Julieta Peteán / Programa Agua, Humedales y Pesca: 0342 154 483 405

Federico González Brizzio / Comunicaciones y Prensa: 0351 153 075 998

DOCUMENTOS PARA DESCARGAR

Respuesta oficial del gobierno entrerriano a la Fundación M’Biguá

http://www.proteger.org.ar/download/archivos/200812BemaCorufa.pdf

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